DECLAN GOES FANZINEROSO
En efecto, Declan Urralburu, enfermizo alter-ego del que esto escribe, verá la página impresa en una versión fanzinerosa de la historia corta aquí publicada "Sábado por la noche con Declan Urralburu", por cortesía de los chicos de la asociación Tarasu, que me han hecho el inmenso honor de incluírla en el fanzine que saldrá a la venta en el muy próximo salón del comic de Getxo. Además, también podréis leer el comic "Freaklands", escrito y dibujado por moi mème en exclusiva para la mencionada publicación. ¿Cómo podéis perdéroslo? ¿Cómo podéis siquiera pensar en perdéroslo?
Wednesday, November 04, 2009
COLORES DE GUERRA
No sólo me estoy dedicando a mis propias cosas, como habréis podido comprobar. También llevo ya semana y pico metido en un proyecto titánico auspiciado por los chicos de Seibertron.com, y que es ni más ni menos que colorear un comic de Transformers, por ahora enteramente amateur. Según parece, el señor Franco Villa, máximo responsable del proyecto, vio el comic de una página que envié a IDW Publishing y le gustó cómo coloreo, así que me reclutó en su escuadron de la muerte cibernético. El comic se llama "Seeds of Deception", y es una especie de precuela a la serie de dibujos original/ línea de comics original.
Imágenes de muestra aquí.
Y bueno, por ahora eso es todo. Sólo decir que mr. Villa parece estar encantado con mi trabajo. ¿No es decía yo que era bueno? Pues eso.
Hmm, iba a decir "viva Franco", pero no sé por qué, no me parece del todo buena idea...
El título de la entrada es por la película de Dennis Hopper, por si alguien se preguntaba algo.
No sólo me estoy dedicando a mis propias cosas, como habréis podido comprobar. También llevo ya semana y pico metido en un proyecto titánico auspiciado por los chicos de Seibertron.com, y que es ni más ni menos que colorear un comic de Transformers, por ahora enteramente amateur. Según parece, el señor Franco Villa, máximo responsable del proyecto, vio el comic de una página que envié a IDW Publishing y le gustó cómo coloreo, así que me reclutó en su escuadron de la muerte cibernético. El comic se llama "Seeds of Deception", y es una especie de precuela a la serie de dibujos original/ línea de comics original.
Imágenes de muestra aquí.
Y bueno, por ahora eso es todo. Sólo decir que mr. Villa parece estar encantado con mi trabajo. ¿No es decía yo que era bueno? Pues eso.
Hmm, iba a decir "viva Franco", pero no sé por qué, no me parece del todo buena idea...
El título de la entrada es por la película de Dennis Hopper, por si alguien se preguntaba algo.
Etiquetas:
comics transformers
Wednesday, October 14, 2009
¿QUE QUÉ HE ESTADO HACIENDO?
Pues esto, ¿qué si no?
Hala, disfrutadlo. Es gratis:
http://rapidshare.com/files/292581845/PiensaComoUnArma.pdf.html
Pues esto, ¿qué si no?
Hala, disfrutadlo. Es gratis:
http://rapidshare.com/files/292581845/PiensaComoUnArma.pdf.html
Saturday, May 09, 2009
CHANNELS DESTROYS PORTU!!
Hace tiempo que no escribo, sí, últimamente curro mucho (no es habitual, pero soy un artista que pasa más tiempo trabajando que escribiendo en su puto blog, ¡ja!). Pero tranquilos, hoy os compensaré con una nueva y generosa rabieta.
Verán ustedes, acabo de volver del Concurso de Cómics Noble Villa de Portugalete, vigésimo tercera edición, y estoy muy cabreado. No sólo porque no me haya tocado nada, si no porque, primeramente, no le ha tocado nada a nadie que dibujase cómic de género (es decir, ni fantástico, ni ciencia ficción, ni thriller) y, furthermore, porque todo se lo han llevado profesionales.
Esto, queridos lectores, viene a ser un microcosmos de cómo funciona la industria de la narración ficticia en este país. Para empezar, se tiende a una especie de favoritismo absurdo hacia el género "de autor", como si sólo la mera definición implicase que es más profundo e intelectual que el cómic fantástico. Luego, claro, salen los autores a hablar de sus obras, cuando el señor del micrófono (por cierto, un señor de unos sesenta años que no parecía haber leído otra cosa en su vida que Zipi y Zape, con todos mis respetos al autor)les pregunta por la fuente de su inspiración, y te dicen "no sé, se me ocurrió juntar cosas que me gustan, como mis colegas y mi afición por los viajes" o, símplemente, "la falta de sexo".
Y no me malinterpretéis, me parece de puta madre que la gente dibuje los cómics que le salgan del níspero, faltaría más. Pero no me quieras hacer creer que el cómic nacional se puede separar en "de autor" y "otros géneros". En este puto país todos hacemos cómic de autor, so gilipollas, ¿no ves que nadie nos paga? Hacemos los cómics que nos sale hacer. Y aunque no fuese así, ¿la ciencia-ficción no es de autor? Coño, ¿qué pasa con "Solaris"? ¿James Cameron no hace cine de autor, incluso con Schwarzenegger de prota?
En fin, tonterías de gente que va de "profunda" e "intelectual" y al final son los más chorras y superficiales de todos. Como el típico listo que te dice que la mejor música es la indie, sólo porque, bueno, porque es indie y eso.
Braf. Otra cosa que me jode es que los premiados sena profesionales. Tío, que están compitiendo con chavales de veinte años que dibujan entre una ecuación y una redacción de lengua. Es como si me pones a mí, que entreno tres días por semana y corro una horita los fines de semana, a competir contra Mike Tyson en una velada amateur. Pues un poco mal, ¿no?
Frnf.
Y lo que más me terminó de joder, es que la concejala de cultura se refiriese a la consola de videojuegos más conocida del planeta como "espeision".
Hace tiempo que no escribo, sí, últimamente curro mucho (no es habitual, pero soy un artista que pasa más tiempo trabajando que escribiendo en su puto blog, ¡ja!). Pero tranquilos, hoy os compensaré con una nueva y generosa rabieta.
Verán ustedes, acabo de volver del Concurso de Cómics Noble Villa de Portugalete, vigésimo tercera edición, y estoy muy cabreado. No sólo porque no me haya tocado nada, si no porque, primeramente, no le ha tocado nada a nadie que dibujase cómic de género (es decir, ni fantástico, ni ciencia ficción, ni thriller) y, furthermore, porque todo se lo han llevado profesionales.
Esto, queridos lectores, viene a ser un microcosmos de cómo funciona la industria de la narración ficticia en este país. Para empezar, se tiende a una especie de favoritismo absurdo hacia el género "de autor", como si sólo la mera definición implicase que es más profundo e intelectual que el cómic fantástico. Luego, claro, salen los autores a hablar de sus obras, cuando el señor del micrófono (por cierto, un señor de unos sesenta años que no parecía haber leído otra cosa en su vida que Zipi y Zape, con todos mis respetos al autor)les pregunta por la fuente de su inspiración, y te dicen "no sé, se me ocurrió juntar cosas que me gustan, como mis colegas y mi afición por los viajes" o, símplemente, "la falta de sexo".
Y no me malinterpretéis, me parece de puta madre que la gente dibuje los cómics que le salgan del níspero, faltaría más. Pero no me quieras hacer creer que el cómic nacional se puede separar en "de autor" y "otros géneros". En este puto país todos hacemos cómic de autor, so gilipollas, ¿no ves que nadie nos paga? Hacemos los cómics que nos sale hacer. Y aunque no fuese así, ¿la ciencia-ficción no es de autor? Coño, ¿qué pasa con "Solaris"? ¿James Cameron no hace cine de autor, incluso con Schwarzenegger de prota?
En fin, tonterías de gente que va de "profunda" e "intelectual" y al final son los más chorras y superficiales de todos. Como el típico listo que te dice que la mejor música es la indie, sólo porque, bueno, porque es indie y eso.
Braf. Otra cosa que me jode es que los premiados sena profesionales. Tío, que están compitiendo con chavales de veinte años que dibujan entre una ecuación y una redacción de lengua. Es como si me pones a mí, que entreno tres días por semana y corro una horita los fines de semana, a competir contra Mike Tyson en una velada amateur. Pues un poco mal, ¿no?
Frnf.
Y lo que más me terminó de joder, es que la concejala de cultura se refiriese a la consola de videojuegos más conocida del planeta como "espeision".
Saturday, April 18, 2009
CHANNELS AND BUTTHEAD DO AMERICA
Bueno, en realidad sólo yo, Butthead no sale en la peli. Bueno, y tampoco es una peli. Mejor me explico... supongo que alguien quedará por ahí que se acuerde de que envié una historietilla de una página a la editorial IDW, actuales propietarios de los derechos de los cómics de Transformers, a ver si había suerte y me la publicaban en su iniciativa de "Mosaic". Pues bien, sí ha habido suerte, y puedo anunciar felizmente que Ibai Canales ha publicado una página en un cómic americano. Y no sólo eso, sino que, encima, parece que a los fans les ha gustado un montón. Por ahora sólo he tenido una crítica negativa, y ha sido "nunca me gustaron los 'Pretenders'" (refiriéndose al subgrupo de robots, no al grupo de música, so garrulos). Así que no cuenta.
¿Puede ser éste el principio de una fructífera carrera como dibujante en las américas? ¡Probablemente no!, pero menos da una piedra. Observad el fenómeno en directo vosotros mismos:
Bueno, en realidad sólo yo, Butthead no sale en la peli. Bueno, y tampoco es una peli. Mejor me explico... supongo que alguien quedará por ahí que se acuerde de que envié una historietilla de una página a la editorial IDW, actuales propietarios de los derechos de los cómics de Transformers, a ver si había suerte y me la publicaban en su iniciativa de "Mosaic". Pues bien, sí ha habido suerte, y puedo anunciar felizmente que Ibai Canales ha publicado una página en un cómic americano. Y no sólo eso, sino que, encima, parece que a los fans les ha gustado un montón. Por ahora sólo he tenido una crítica negativa, y ha sido "nunca me gustaron los 'Pretenders'" (refiriéndose al subgrupo de robots, no al grupo de música, so garrulos). Así que no cuenta.
¿Puede ser éste el principio de una fructífera carrera como dibujante en las américas? ¡Probablemente no!, pero menos da una piedra. Observad el fenómeno en directo vosotros mismos:
Etiquetas:
comics transformers pedazo de friki
Thursday, April 09, 2009
MORZACOS Y GORDOS
Ouch. Me he atrevido a romper mi voto de castidad cinematográfica y he visto cine español. Mea culpa. Encima, no se me ocurre otra cosa que ver "Mentiras y gordas", el éxito hispano de la primavera. Mea máxima culpa.
Bueno, dejando al lado el hecho de que es, obvia y evidentemente, una mierda como sólo se podría parir en España (o quizá en Turquía o Filipinas, pero por lo menos allí meten robots gigantes y cosas así), hace que me pregunte, ¿qué nos pasa en este país? Quiero decir, ¿habéis visto lo que hacemos? ¿Por qué en los EEUU hacen "Battlestar Galáctica" y aquí hacemos "Plutón BRBnero"? ¿Por qué mientras que allí, para hablar del horror de la drogadicción o de los peligros del libertinaje pastillero hacen "Kids", "Requiem por un Sueño" o "Go" (ninguna de las cuales es de mis favoritas, ojo, pero...), y aquí hacemos esta... cosa? ¿Por qué ninguna de nuestras películas tiene robotos gigantes?
En fin, después de mucho analizar el fenómeno, veo que las lacras que se comen el cine español cual plaga de termitas brasileñas son las siguientes:
1-¡NO TENEMOS NI PUTA IDEA! Mister Bigas Luna quiere hacer una película sobre la juventud marginal actual y te sale con "La Juani". ¿Por qué? Por que es un señor de sesenta años cuyo único contacto con la juventud actual es una "Juani" del extrarradio que viene a limpiarle el chaletito tres veces por semana. Bigas, o cualquier otro que queráis hacer una película/libro/cómic acerca de algo: lo primero es documentarse. Hablo desde la experiencia. Para escribir el, por ahora, inédito guión "Acorazados", me molesté en visitar foros de policías, quedarme con sus expresiones, mirar sus fotografías, estudiar un poquito su forma de pensar (y, creedme, tiene una psicología mucho más fácil de escribir que la de, pongamos, Rorschach), su organización, si les gusta o no el turno de noche, etc., etc., etc. Y eso, teniendo en cuenta que soy un aficionado. Un profesional lo que haría sería ir a la puta comisaría y hablar con ellos en persona, puede que hasta salir con ellos de patrulla. NADIE en el cine español parece saber de qué está escribiendo. Nada parece mínimamente real en pantalla. Al menos para el abajo firmante.
2-¡NO TENEMOS NADA QUE DECIR! Una cosa que tengo que agradecer a mister Patxi Urkijo, profesor de dirección de la UPV, es que me ayudase a distinguir entre argumento y tema. Mientras que las películas españolas parecen tener argumento (excepto la mencionada "Mentiras y gordas"), rara vez parecen tener algún tema. ¿El tema de "Barrio"?, pues no lo sé... ¿igual "vivir en un barrio marginal es malo"? ¿O no trafiques con droga siendo un quinceañero, te podrían detener los munipas"? Un poco simplón, ¿no? Al menos, "La noche de los muertos vivientes" hablaba de la diferencia de clases y el miedo a la alienación... y eso que es una peli de zombis. Las películas españolas, por contra, no parecen tener nada que decir acerca de nada. Las ves, se acaban y te quedas como cuando empezaron. No hay debate posible, no hay enfrentamiento de ideas. ¿Esto es malo? Pues no, cuando se trata de una peli de tiros, con Chuck matando chinos o Arnie lanzando a la peña contra camiones de dinamita. Pero, ¿en un supuesto drama social? Pues hombre...
3-¡TODOS SOMOS COLEGAS! No profesionales. Después de rodar, todos nos vamos a tomar unas cañitas y a comentar las jugadas. Quizá a meternos unas filas en el lavabo y a tirarnos a la actriz principal o a la script. ¿Una cosa mala? Bueno, lo es, cuando se convierte en el objetivo principal del rodaje. Además, está el añadido de que el colegueo es el principal criterio a la hora de seleccionar gente para un rodaje en el cine español. No la habilidad o la calidad, sino de quién eres colega. Luego, el nivel de todo lo que se hace aquí es inquietantemente amateur.
Y si a eso le añadimos que 1-b) no nos tomamos los géneros en serio, y todo lo que no sea drama social lo hacemos "tongue in cheek", es decir, en plan "pero lo hacemos de coña, ¿eh? No os creáis que nos tomamos todo este rollo de naves espaciales y monstruos en serio, ¡no somos frikis!". Ergo, nos salen cosas como la mencionada "Plutón" o "Una de Zombis", en vez de cosas como "Doctor Who" o "La tierra de los muertos"...
y 1-c) los actores españoles son, en un 90% (no voy a decir todos, porque he conocido personalmente a algunos que eran magníficos, véase Txema Blasco), malos de cojones, que parece que no saben vocalizar, hablan a toda hostia y en voz baja...
Pues ahí tienes las razones de por qué nuestro cine es un truño.
Todo esto lo escribo desde mi escasa experiencia en el mundo del cine (no he estado en muchos rodajes profesionales, y sólo conozco personalmente a un puñado de directores, la mayoría de los cuales, encima, son bastante buena gente), así que si alguien opina diferente, es libre de rebatirme.
O mejor aún, de hacer UNA BUENA PELÍCULA ESPAÑOLA DE UNA VEZ.
He hablado.
Ouch. Me he atrevido a romper mi voto de castidad cinematográfica y he visto cine español. Mea culpa. Encima, no se me ocurre otra cosa que ver "Mentiras y gordas", el éxito hispano de la primavera. Mea máxima culpa.
Bueno, dejando al lado el hecho de que es, obvia y evidentemente, una mierda como sólo se podría parir en España (o quizá en Turquía o Filipinas, pero por lo menos allí meten robots gigantes y cosas así), hace que me pregunte, ¿qué nos pasa en este país? Quiero decir, ¿habéis visto lo que hacemos? ¿Por qué en los EEUU hacen "Battlestar Galáctica" y aquí hacemos "Plutón BRBnero"? ¿Por qué mientras que allí, para hablar del horror de la drogadicción o de los peligros del libertinaje pastillero hacen "Kids", "Requiem por un Sueño" o "Go" (ninguna de las cuales es de mis favoritas, ojo, pero...), y aquí hacemos esta... cosa? ¿Por qué ninguna de nuestras películas tiene robotos gigantes?
En fin, después de mucho analizar el fenómeno, veo que las lacras que se comen el cine español cual plaga de termitas brasileñas son las siguientes:
1-¡NO TENEMOS NI PUTA IDEA! Mister Bigas Luna quiere hacer una película sobre la juventud marginal actual y te sale con "La Juani". ¿Por qué? Por que es un señor de sesenta años cuyo único contacto con la juventud actual es una "Juani" del extrarradio que viene a limpiarle el chaletito tres veces por semana. Bigas, o cualquier otro que queráis hacer una película/libro/cómic acerca de algo: lo primero es documentarse. Hablo desde la experiencia. Para escribir el, por ahora, inédito guión "Acorazados", me molesté en visitar foros de policías, quedarme con sus expresiones, mirar sus fotografías, estudiar un poquito su forma de pensar (y, creedme, tiene una psicología mucho más fácil de escribir que la de, pongamos, Rorschach), su organización, si les gusta o no el turno de noche, etc., etc., etc. Y eso, teniendo en cuenta que soy un aficionado. Un profesional lo que haría sería ir a la puta comisaría y hablar con ellos en persona, puede que hasta salir con ellos de patrulla. NADIE en el cine español parece saber de qué está escribiendo. Nada parece mínimamente real en pantalla. Al menos para el abajo firmante.
2-¡NO TENEMOS NADA QUE DECIR! Una cosa que tengo que agradecer a mister Patxi Urkijo, profesor de dirección de la UPV, es que me ayudase a distinguir entre argumento y tema. Mientras que las películas españolas parecen tener argumento (excepto la mencionada "Mentiras y gordas"), rara vez parecen tener algún tema. ¿El tema de "Barrio"?, pues no lo sé... ¿igual "vivir en un barrio marginal es malo"? ¿O no trafiques con droga siendo un quinceañero, te podrían detener los munipas"? Un poco simplón, ¿no? Al menos, "La noche de los muertos vivientes" hablaba de la diferencia de clases y el miedo a la alienación... y eso que es una peli de zombis. Las películas españolas, por contra, no parecen tener nada que decir acerca de nada. Las ves, se acaban y te quedas como cuando empezaron. No hay debate posible, no hay enfrentamiento de ideas. ¿Esto es malo? Pues no, cuando se trata de una peli de tiros, con Chuck matando chinos o Arnie lanzando a la peña contra camiones de dinamita. Pero, ¿en un supuesto drama social? Pues hombre...
3-¡TODOS SOMOS COLEGAS! No profesionales. Después de rodar, todos nos vamos a tomar unas cañitas y a comentar las jugadas. Quizá a meternos unas filas en el lavabo y a tirarnos a la actriz principal o a la script. ¿Una cosa mala? Bueno, lo es, cuando se convierte en el objetivo principal del rodaje. Además, está el añadido de que el colegueo es el principal criterio a la hora de seleccionar gente para un rodaje en el cine español. No la habilidad o la calidad, sino de quién eres colega. Luego, el nivel de todo lo que se hace aquí es inquietantemente amateur.
Y si a eso le añadimos que 1-b) no nos tomamos los géneros en serio, y todo lo que no sea drama social lo hacemos "tongue in cheek", es decir, en plan "pero lo hacemos de coña, ¿eh? No os creáis que nos tomamos todo este rollo de naves espaciales y monstruos en serio, ¡no somos frikis!". Ergo, nos salen cosas como la mencionada "Plutón" o "Una de Zombis", en vez de cosas como "Doctor Who" o "La tierra de los muertos"...
y 1-c) los actores españoles son, en un 90% (no voy a decir todos, porque he conocido personalmente a algunos que eran magníficos, véase Txema Blasco), malos de cojones, que parece que no saben vocalizar, hablan a toda hostia y en voz baja...
Pues ahí tienes las razones de por qué nuestro cine es un truño.
Todo esto lo escribo desde mi escasa experiencia en el mundo del cine (no he estado en muchos rodajes profesionales, y sólo conozco personalmente a un puñado de directores, la mayoría de los cuales, encima, son bastante buena gente), así que si alguien opina diferente, es libre de rebatirme.
O mejor aún, de hacer UNA BUENA PELÍCULA ESPAÑOLA DE UNA VEZ.
He hablado.
Friday, March 27, 2009
'ELLOU
Bueno, fíjense ustedes. Pero si tengo un blog. No me acordaba ya. Me han estado pasando tantas cosas, y tan emocionantes, que al final uno se olvida de su fiel público. Bueno, entre otras cosas, he estado sustituyendo a mi venerable padre al frente del gimnasio mientras él se recuperaba de una operación bastante gorda. Ahora que el anciano guerrero jefe se ha reincoporado al mando, ya tengo tiempo (y ganas, qué cojones) de volver a escribir monstruosidades.
Bueno, resumiendo: ¿qué ha pasado de interesante en el canaloverso desde que publiqué la última entrada? Aparte de operaciones a corazón abierto, también he visto películas (puedo decir sin miedo a equivocarme que eran, en su gran mayoría, una puta mierda), he leído libros y cómics y he pegado a la gente. Pero esto último, sólo en un ring y de forma remunerada. Así que tranquilos, sigo siendo una persona amistosa y violenta sólo en caso de necesidad extrema. O de que me paguen.
Sigamos.
Películas que he visto: "Watchmen", "Wanted" y "Dragon Ball". ¿Cómo puedo haber visto Dragon Ball, os preguntáis, si aún no se ha estrando? Screener, muchachos, screener. Como las otras dos. Y, ¿sabéis qué? Me enorgullezco de ello. Al menos, los parásitos que se han llenado los bolsillos a base de despedazar clásicos del cómic (vale, Wanted no era tan clásico, y de hecho el cómic era bastante soso)no se han quedado con mi dinero. Ni lo harán. No pienso pagar una puta entrada hasta que el cine vuelva a ser lo que era; es decir: una forma de arte. Entretenimiento y negocio también, claro, eso no se puede negar. Todos tenemos que comer. Pero que no me quieran colar perversiones videocliperas de clásicos de toda la vida, violaciones de obras maestras como la mencionada Watchmen, porque no. Eso ya es llegar a alturas insultantes.
Yo me voy a quedar en mi casita, cómoda y felizmente, mientras leo cómics y libros, que eso sí que mola. Y si, de vez en cuando, me apetece ver alguna de esas horteradas discotequeras que llaman películas (macho, es que últimamente parece que todas las dirige Joel Schumacher)pues tiraré de Google hasta que encuentre algún screener o DVDrip que me interese. Os invito, ciudadanos del mundo, a que hagáis lo mismo (si es que no lo hacéis ya, claro). No por vagancia o por gorroneo, sino para que estos señores se den cuenta de que hacer mierda no sale rentable.
Y si alguien de la SGAE leyendo esto, que se aguante.
La próxima vez, algo más constructivo. He hablado.
Bueno, fíjense ustedes. Pero si tengo un blog. No me acordaba ya. Me han estado pasando tantas cosas, y tan emocionantes, que al final uno se olvida de su fiel público. Bueno, entre otras cosas, he estado sustituyendo a mi venerable padre al frente del gimnasio mientras él se recuperaba de una operación bastante gorda. Ahora que el anciano guerrero jefe se ha reincoporado al mando, ya tengo tiempo (y ganas, qué cojones) de volver a escribir monstruosidades.
Bueno, resumiendo: ¿qué ha pasado de interesante en el canaloverso desde que publiqué la última entrada? Aparte de operaciones a corazón abierto, también he visto películas (puedo decir sin miedo a equivocarme que eran, en su gran mayoría, una puta mierda), he leído libros y cómics y he pegado a la gente. Pero esto último, sólo en un ring y de forma remunerada. Así que tranquilos, sigo siendo una persona amistosa y violenta sólo en caso de necesidad extrema. O de que me paguen.
Sigamos.
Películas que he visto: "Watchmen", "Wanted" y "Dragon Ball". ¿Cómo puedo haber visto Dragon Ball, os preguntáis, si aún no se ha estrando? Screener, muchachos, screener. Como las otras dos. Y, ¿sabéis qué? Me enorgullezco de ello. Al menos, los parásitos que se han llenado los bolsillos a base de despedazar clásicos del cómic (vale, Wanted no era tan clásico, y de hecho el cómic era bastante soso)no se han quedado con mi dinero. Ni lo harán. No pienso pagar una puta entrada hasta que el cine vuelva a ser lo que era; es decir: una forma de arte. Entretenimiento y negocio también, claro, eso no se puede negar. Todos tenemos que comer. Pero que no me quieran colar perversiones videocliperas de clásicos de toda la vida, violaciones de obras maestras como la mencionada Watchmen, porque no. Eso ya es llegar a alturas insultantes.
Yo me voy a quedar en mi casita, cómoda y felizmente, mientras leo cómics y libros, que eso sí que mola. Y si, de vez en cuando, me apetece ver alguna de esas horteradas discotequeras que llaman películas (macho, es que últimamente parece que todas las dirige Joel Schumacher)pues tiraré de Google hasta que encuentre algún screener o DVDrip que me interese. Os invito, ciudadanos del mundo, a que hagáis lo mismo (si es que no lo hacéis ya, claro). No por vagancia o por gorroneo, sino para que estos señores se den cuenta de que hacer mierda no sale rentable.
Y si alguien de la SGAE leyendo esto, que se aguante.
La próxima vez, algo más constructivo. He hablado.
Friday, January 16, 2009
NUEVO RELATO, AMIGOS Y AMIGAS
Sí, de nuevo no sé qué hacer con él, así que lo posteo aquí, después de que no se llevase nada en el último concurso de relatos fantásticos de Sestao (no sabía yo que Sestao fuese gran productor de literatura fantástica, qué cosas). En fin, espero que los ganadores sean mejores que yo, sería reconfortante. Juzguen ustedes mismos:
PLASTICIDAD
El tiempo es plástico. Dependiendo de quién le prestase atención, cambia. Se estira o se acortaba a capricho, como un ser vivo.
Eso es lo que pensaba Moses Jones mientras observaba el reloj en la pared de su celda. Las agujas avanzaban lentamente hacia las doce. Diez minutos más, y habrían llegado. Sonarían las campanas y entraría el cura, acompañado de los dos guardias con escopetas, a decirle que su tiempo en la Tierra había terminado. Y, sin embargo, Moses Jones no tenía la impresión de que los minutos estuviesen corriendo más deprisa, escurriéndosele de entre los dedos como arena. Antes al contrario, le daba la impresión de que el bueno del Padre Tiempo le estaba haciendo un último favor, alargando los segundos de forma que pudiera saborearlos. Su cabeza rapada estaba llena de preguntas, miedos y ansiedad. Pero no permitió que ninguno de ellos aflorase. Había llegado demasiado lejos para permitirse dudar ahora, menos aún ponerse a llorar como una nena. Lo hecho, hecho estaba. Ahora, como solía decir su santa madre, Dios la tuviese en su gloria, tenía que cargar con su cruz.
Suspiró. Echó la cabeza hacia atrás y se pasó las manos oscuras por la calva, enjuagándose el sudor. Lo provocaba una mañana de agosto Tejano. También la cita que tenía en menos de veinte minutos con su vieja amiga, la señora Inyección Letal.
Pero lo que hacía era justo.
Todo lo que había hecho hasta entonces, había sido justo. Y si al final del viaje se encontraba con alguien o algo que intentase juzgarle, siempre contaba con aquella baza.
Mientras Moses Jones meditaba en su celda del corredor de la muerte, una limusina negra frenaba frente al portón de la prisión estatal de Red River.
-¿Subo el aire acondicionado, senador? -preguntó el chófer.
-Me da igual lo que hagas con el aire acondiconado -replicó el orondo individuo que iba flanqueado por dos corpulentos matones, en el asiento de atrás, con un vaso de Johnnie Walker en la mano izquierda y la empuñadura nacarada de un revólver Colt Anaconda del 44 en la izquierda-. Lo que quiero es ver morir a ese negro y largarme pronto a casa.
-Y usted que lo diga, senador.
El senador Ulysses P. McGraw había llevado ese revólver encima desde que tenía catorce años, y no pensaba separarse de él ahora. Nunca había estado tan cerca de Jones, salvo quizá en los sueños en los que tan a menudo se había visto, apretando sus rollizas manos alrededor del cuello de ese terrorista negrata de mierda. Y el hecho de saber que le iban a administrar una dosis intravenosa de muerte líquida en menos de media hora no parecía ser capaz de tranquilizarle en absoluto.
No, McGraw sólo estaría tranquilo una vez que el forense levantara la mortaja y revelara bajo ella la cara de Jones. Aquél cabrón era una pesadilla, un auténtico producto del sistema. Un misil forjado en las armerías de la sociedad, descontrolado y con los cimientos de la civilización como objetivo. O eso habría pensado Ulysses P. McGraw si hubiera tenido habilidad para las metáforas. Cosa que no tenía.
Se enjuagó el sudor de la frente con un pañuelo de seda y volvió a calarse bien su preciado sombrero Stetson blanco. La limusina atravesó el portón de la prisión y enfiló hacia el aparcamiento.
-Perezcan los malvados en presencia del Señor -recitaba ahora el cura. Moses no escuchaba lo que decía. Había dejado de creer en el Dios de la Iglesia hacía ya casi dos décadas, más o menos en el momento en el que decidió declararle la guerra a un mundo corrupto y decadente. Si Dios realmente existía, se decía a menudo, o prefería dejarnos actuar libremente y no interferir, o simplemente le importábamos una mierda. Nada que ver con el patriarca vengativo del Antiguo Testamento, o el barbudo bonancible de las últimas relecturas. Moses imaginaba a Dios, símplemente, como un ser increíblemente antiguo, increíblemente poderoso, increíblemente indiferente. De la misma forma que nunca le había impedido colocar explosivos plásticos en refinerías petrolíferas o sedes bancarias, tampoco había impedido que su familia muriese arrastrada por el Katrina como si no hubiesen sido más que briznas de hierba. Tampoco impedía que hombres como aquellos a los que él perseguía y atormentaba se hicieran ricos y prosperasen a base de explotar la miseria, el dolor y la muerte de otros.
No, a Dios no le importábamos. O sencillamente, había decidido repantingarse en el sofá y ver qué tal se las apañaba la humanidad por su cuenta. De cualquier manera, Moses Jones había decidido que no podíamos contar con él. Si el mundo debía ser rehecho, había decidido, debería ser rehecho por manos humanas, no divinas.
Extrañamente, Moses Jones jamás barajó seriamente la posibilidad de que Dios no existiera.
-Te toca, cadáver -le informó el guardia de la escopeta, haciéndose a un lado y dejándole paso hacia la cámara de la inyección letal.
-¿Estás pasándotelo tan bien como yo, McGraw? - Tyler Blackgate, accionista número uno de Industrias Megaware, era todo dientes blancos y regulares. Sus gafas de concha, que se suponía que debían disimular sus feroces ojillos azules, no hacían sino resaltarlos de manera inquietante.
McGraw sabía de buena tinta que tenía cuentas que ajustar con Jones, como prácticamente todos los que estaban presentes en aquella sala.
-Me lo estoy pasando de muerte, Tyler -mintió McGraw, estrechándole la mano al depredador de traje gris y gafas de concha. Esperaba en vano que Blackgate no se diera cuenta del miedo que sentía estando cerca de Jones.
A pesar de estar separado de él por un panel de plexiglás aprueba de prácticamente todo, y de estar rodeado de guardaespaldas y funcionarios, Jones le aterraba. Se había convertido en lo más parecido al hombre del saco para él.
-Se te nota -repuso Blackgate, y se limpió discretamente el sudor de la mano de McGraw en la pernera de su pantalón.
McGraw hizo como que no se dio cuenta y sonrió.
-No sabía que conocías al próximo presidente de los Estados Unidos, Blackgate -comentó un anciano con bastante mala pinta, que observaba cómo ataban con correas a Jones a través del cristal. Un guardaespaldas con aspecto de noruego y cara aburrida empujaba su silla de ruedas.
-¿Ése es...? -quiso saber McGraw, pero la impresión se llevó sus últimas palabras.
-Ah, sí -Blackgate se giró en su asiento hacia el anciano, que ahora se llevaba una mascarilla de oxígeno a la boca desdentada para respirar-. Ulysses McGraw, te presento a Aaron Marsac.
-Señor Marsac, es un honor... -empezó McGraw, haciendo ademán de levantarse.
-Ahórratelo, estás aquí para ver morir a este cacho mierda -gruñó el viejo, que era el productor más rico de la industria cinematográfica-, así que presta atención, o te vas a perder la mejor parte.
McGraw volvió a sentarse con un mudo asentimiento. De todos los hombres y mujeres presentes en aquella sala, Marsac tal vez fuera el más influyente. Él era el cine. Todo el mundo quería ser lo que aparecía en el cine. El cine era lo que la gente pensaba y sentía. Punto final.
No le apetecía enemistarse con alguien que era capaz de poner a la opinión pública de medio planeta en su contra con algo que sólo necesitaría dos semanas de rodaje.
Como si le hubiese leído el pensamiento, Marsac habló.
-No te imaginas la de millones que me ha hecho perder -su voz parecía más el sonido de una cremallera al cerrarse-. Los negros graciosos venden. Negros que hacen chistes para acompañar a su amigo blanco. Negros que se matan entre ellos en los guetos por un partido de baloncesto y sólo quieren una pistola grande y un coche caro. No los negros que quieren destruir el mundo moderno y encima se hacen famosos por internet.
Subrayó esta última afirmación dando una palmada flácida y de sonido inquietantemente acuoso en el reposabrazos de su silla. El guardaespaldas se inclinó hacia él y le susurró algo al oído que pareció tranquilizarle.
-Todos los que estamos aquí queremos ver muerto a Jones, senador -explicó Blackgate, arrebujándose en su asiento y cruzando las manos sobre el vientre-. No sabes el daño que puede hacer un sólo hombre en el sitio y la hora correcta.
Sin embargo, McGraw tenía una idea aproximada.
Le introdujeron el goteo, y sintió cómo le iba invadiendo el entumecimiento. Dentro de unos segundos, pincharían el tubo que se introducía en su antebrazo con la jeringuilla y todo habría terminado. Pero no se inquietó. Sabía que así era como debía ser. Tendido en la camilla de la cámara, con los brazos extendidos en cruz y el veneno entrando lentamente en su sistema, volvió a experimentar la plasticidad del tiempo una vez más. En un episodio alucinatorio increíblemente vívido, se vio de nuevo en la caseta perdida en medio del páramo de Tunguska. Allí le habían dicho que podría encontrar al personaje al que sencillamente se conocía como el Ingeniero, y allí le había encontrado. El recuerdo era vívido porque aquella vez también se había encontrado tumbado en una camilla, con el misterioso y melenudo individuo sobre él.
-Los hombres a los que quieres destruir están muy por encima de ti y de mí, colega -le había explicado el Ingeniero, dejando la colilla de su porro en el cenicero y poniéndose los guantes de látex blanco-. Eso lo tienes claro, ¿no?
Jones había dicho que sí. También que comprendía que aquella era la única manera de cumplir con la misión que se había encomendado hacía tanto tiempo.
-Pues vamos allá -había dicho el Ingeniero, poniéndose las gafas bifocales y acercándose a él.
Y en aquel momento, mientras Jones soñaba con su visita al hombre misterioso al que muchos consideraban un genio, otros un mago y otros un santo, el verdugo inyectó la jeringuilla letal en el goteo.
El pitido constante del electrocardiograma de Jones fue el mejor sonido que el senador Ulysses McGraw había oído jamás. La señal inequívoca de que aquel corazón feroz y sanguinario se había parado de una vez por todas le sonó mejor que el Requiem de Mozart, la Novena de Beethoven y los Grandes Éxitos de Merle Haggard todos juntos. Mientras cobraba conciencia de que Jones había dejado este mundo, sentía como un enorme peso se elevaba de su pecho. Respiró como si lo hiciera por primera vez en años, honda y satisfactoriamente. Blackgate advirtió este hecho y le palmeó el hombro con una sonrisa bonachona. Lo hizo una vez, dos veces, y a la tercera, el cuerpo de Moses Jones explotó frente a ellos.
Jones fue consciente de la plasticidad del tiempo una última y asombrosa vez. Si el tiempo era flexible para los vivos, observó, aún lo era más para los muertos. Y aunque no supo inmediatamente que ése era su estado, sí lo hizo en cuanto se vio a sí mismo, tendido en la camilla con las manos y pies atados con correas y el goteo venenoso en el brazo. Durante un segundo, creyó que se trataba de una alucinación más, como el vívido flashback del desierto y su visita al Ingeniero. Pero luego pudo ver, a una cámara lenta terriblemente detallada, cómo el artefacto termonuclear táctico que aquel misterioso elemento con pinta de hippy y habilidad de dios de la ciencia le había instalado hacía explosión. Lo había hecho en cuanto su corazón dejó de latir, tal y como habían acordado. El aparato, no mayor que la uña del pulgar, e indetectable entre las muchas balas que Jones tenía alojadas en el cuerpo, tenía un sistema de seguridad conectado al ritmo cardíaco. Una vez detenido, el seguro había saltado. Y ahora, Moses Jones, incorpóreo, invisible y con la conciencia alterada de un espectro, era capaz de ver los efectos que su plan maestro estaba teniendo en el mundo de los vivos.
Y la experiencia era demasiado real, demasiado detallada para ser un simple viaje alucinatorio pre-mortem.
Siempre a cámara lenta, vio cómo su caja torácica se hinchaba como una burbuja. Este proceso sólo habría tardado unos dos segundos a tiempo real, pero para Jones fueron casi treinta. Su piel oscura se rasgaba para dejar paso a la luz del fuego nuclear, y la mirada de horror del guardia de la escopeta que le custodiaba le pareció ser merecedora de un premio de varios millones de pavos. Claro que sí.
La burbuja de su pecho estalló, y la destrucción fluyó en cegadoras oleadas blancoamarillentas por toda la cámara. Pudo ver cómo el verdugo, un individuo de mediana edad, calvo y con una bata blanca, abría la boca en un estúpido gesto de incredulidad antes de que el fuego radiactivo le alcanzase y le redujese a un esqueleto ennegrecido. Su piel, órganos y ropa volaron hacia atrás convertidos en una nube de ceniza.
Pero aquello sólo era el aperitivo.
Maniobrando con su recién descubierto cuerpo espectral, Jones gravitó hacia la sala contigua, desde la cual los hombres más poderosos del mundo habían esperado verle morir. Y lo habían conseguido. Lo que no esperaban era que el temido Moses Jones les arrastrara con ellos al otro barrio.
Separando sus labios inmateriales en una sonrisa, Jones pudo ver cómo el calor infernal derretía el plexiglás blindado en una lluvia hirviente que caía sobre los desafortunados Aaron Marsac, Tyler Blackgate y, cómo no, el futuro presidente republicano de los Estados Unidos, Ulysses McGraw. Tras ellos, personalidades menos conocidas pero igualmente poderosas habían empezado a levantarse de sus asientos, espantadas. Sólo sintió que no pudiesen sentir el plexiglás fundido sobre su piel un poco más, antes de que la onda expansiva los barriese como hojas. Como el huracán que había barrido a su familia hacía tanto tiempo.
Sabiendo que muy probablemente le estuviesen esperando, Moses Jones enfiló su yo espectral, como si de un cazabombarderos se tratara, hacia un lugar que no se podía alcanzar con un cuerpo físico. Y si había alguien allí dispuesto a juzgarle por sus actos, bueno, siempre le quedaba el convencimiento de que lo que había hecho era lo justo... y la satisfacción de un trabajo bien hecho.
Sí, de nuevo no sé qué hacer con él, así que lo posteo aquí, después de que no se llevase nada en el último concurso de relatos fantásticos de Sestao (no sabía yo que Sestao fuese gran productor de literatura fantástica, qué cosas). En fin, espero que los ganadores sean mejores que yo, sería reconfortante. Juzguen ustedes mismos:
PLASTICIDAD
El tiempo es plástico. Dependiendo de quién le prestase atención, cambia. Se estira o se acortaba a capricho, como un ser vivo.
Eso es lo que pensaba Moses Jones mientras observaba el reloj en la pared de su celda. Las agujas avanzaban lentamente hacia las doce. Diez minutos más, y habrían llegado. Sonarían las campanas y entraría el cura, acompañado de los dos guardias con escopetas, a decirle que su tiempo en la Tierra había terminado. Y, sin embargo, Moses Jones no tenía la impresión de que los minutos estuviesen corriendo más deprisa, escurriéndosele de entre los dedos como arena. Antes al contrario, le daba la impresión de que el bueno del Padre Tiempo le estaba haciendo un último favor, alargando los segundos de forma que pudiera saborearlos. Su cabeza rapada estaba llena de preguntas, miedos y ansiedad. Pero no permitió que ninguno de ellos aflorase. Había llegado demasiado lejos para permitirse dudar ahora, menos aún ponerse a llorar como una nena. Lo hecho, hecho estaba. Ahora, como solía decir su santa madre, Dios la tuviese en su gloria, tenía que cargar con su cruz.
Suspiró. Echó la cabeza hacia atrás y se pasó las manos oscuras por la calva, enjuagándose el sudor. Lo provocaba una mañana de agosto Tejano. También la cita que tenía en menos de veinte minutos con su vieja amiga, la señora Inyección Letal.
Pero lo que hacía era justo.
Todo lo que había hecho hasta entonces, había sido justo. Y si al final del viaje se encontraba con alguien o algo que intentase juzgarle, siempre contaba con aquella baza.
Mientras Moses Jones meditaba en su celda del corredor de la muerte, una limusina negra frenaba frente al portón de la prisión estatal de Red River.
-¿Subo el aire acondicionado, senador? -preguntó el chófer.
-Me da igual lo que hagas con el aire acondiconado -replicó el orondo individuo que iba flanqueado por dos corpulentos matones, en el asiento de atrás, con un vaso de Johnnie Walker en la mano izquierda y la empuñadura nacarada de un revólver Colt Anaconda del 44 en la izquierda-. Lo que quiero es ver morir a ese negro y largarme pronto a casa.
-Y usted que lo diga, senador.
El senador Ulysses P. McGraw había llevado ese revólver encima desde que tenía catorce años, y no pensaba separarse de él ahora. Nunca había estado tan cerca de Jones, salvo quizá en los sueños en los que tan a menudo se había visto, apretando sus rollizas manos alrededor del cuello de ese terrorista negrata de mierda. Y el hecho de saber que le iban a administrar una dosis intravenosa de muerte líquida en menos de media hora no parecía ser capaz de tranquilizarle en absoluto.
No, McGraw sólo estaría tranquilo una vez que el forense levantara la mortaja y revelara bajo ella la cara de Jones. Aquél cabrón era una pesadilla, un auténtico producto del sistema. Un misil forjado en las armerías de la sociedad, descontrolado y con los cimientos de la civilización como objetivo. O eso habría pensado Ulysses P. McGraw si hubiera tenido habilidad para las metáforas. Cosa que no tenía.
Se enjuagó el sudor de la frente con un pañuelo de seda y volvió a calarse bien su preciado sombrero Stetson blanco. La limusina atravesó el portón de la prisión y enfiló hacia el aparcamiento.
-Perezcan los malvados en presencia del Señor -recitaba ahora el cura. Moses no escuchaba lo que decía. Había dejado de creer en el Dios de la Iglesia hacía ya casi dos décadas, más o menos en el momento en el que decidió declararle la guerra a un mundo corrupto y decadente. Si Dios realmente existía, se decía a menudo, o prefería dejarnos actuar libremente y no interferir, o simplemente le importábamos una mierda. Nada que ver con el patriarca vengativo del Antiguo Testamento, o el barbudo bonancible de las últimas relecturas. Moses imaginaba a Dios, símplemente, como un ser increíblemente antiguo, increíblemente poderoso, increíblemente indiferente. De la misma forma que nunca le había impedido colocar explosivos plásticos en refinerías petrolíferas o sedes bancarias, tampoco había impedido que su familia muriese arrastrada por el Katrina como si no hubiesen sido más que briznas de hierba. Tampoco impedía que hombres como aquellos a los que él perseguía y atormentaba se hicieran ricos y prosperasen a base de explotar la miseria, el dolor y la muerte de otros.
No, a Dios no le importábamos. O sencillamente, había decidido repantingarse en el sofá y ver qué tal se las apañaba la humanidad por su cuenta. De cualquier manera, Moses Jones había decidido que no podíamos contar con él. Si el mundo debía ser rehecho, había decidido, debería ser rehecho por manos humanas, no divinas.
Extrañamente, Moses Jones jamás barajó seriamente la posibilidad de que Dios no existiera.
-Te toca, cadáver -le informó el guardia de la escopeta, haciéndose a un lado y dejándole paso hacia la cámara de la inyección letal.
-¿Estás pasándotelo tan bien como yo, McGraw? - Tyler Blackgate, accionista número uno de Industrias Megaware, era todo dientes blancos y regulares. Sus gafas de concha, que se suponía que debían disimular sus feroces ojillos azules, no hacían sino resaltarlos de manera inquietante.
McGraw sabía de buena tinta que tenía cuentas que ajustar con Jones, como prácticamente todos los que estaban presentes en aquella sala.
-Me lo estoy pasando de muerte, Tyler -mintió McGraw, estrechándole la mano al depredador de traje gris y gafas de concha. Esperaba en vano que Blackgate no se diera cuenta del miedo que sentía estando cerca de Jones.
A pesar de estar separado de él por un panel de plexiglás aprueba de prácticamente todo, y de estar rodeado de guardaespaldas y funcionarios, Jones le aterraba. Se había convertido en lo más parecido al hombre del saco para él.
-Se te nota -repuso Blackgate, y se limpió discretamente el sudor de la mano de McGraw en la pernera de su pantalón.
McGraw hizo como que no se dio cuenta y sonrió.
-No sabía que conocías al próximo presidente de los Estados Unidos, Blackgate -comentó un anciano con bastante mala pinta, que observaba cómo ataban con correas a Jones a través del cristal. Un guardaespaldas con aspecto de noruego y cara aburrida empujaba su silla de ruedas.
-¿Ése es...? -quiso saber McGraw, pero la impresión se llevó sus últimas palabras.
-Ah, sí -Blackgate se giró en su asiento hacia el anciano, que ahora se llevaba una mascarilla de oxígeno a la boca desdentada para respirar-. Ulysses McGraw, te presento a Aaron Marsac.
-Señor Marsac, es un honor... -empezó McGraw, haciendo ademán de levantarse.
-Ahórratelo, estás aquí para ver morir a este cacho mierda -gruñó el viejo, que era el productor más rico de la industria cinematográfica-, así que presta atención, o te vas a perder la mejor parte.
McGraw volvió a sentarse con un mudo asentimiento. De todos los hombres y mujeres presentes en aquella sala, Marsac tal vez fuera el más influyente. Él era el cine. Todo el mundo quería ser lo que aparecía en el cine. El cine era lo que la gente pensaba y sentía. Punto final.
No le apetecía enemistarse con alguien que era capaz de poner a la opinión pública de medio planeta en su contra con algo que sólo necesitaría dos semanas de rodaje.
Como si le hubiese leído el pensamiento, Marsac habló.
-No te imaginas la de millones que me ha hecho perder -su voz parecía más el sonido de una cremallera al cerrarse-. Los negros graciosos venden. Negros que hacen chistes para acompañar a su amigo blanco. Negros que se matan entre ellos en los guetos por un partido de baloncesto y sólo quieren una pistola grande y un coche caro. No los negros que quieren destruir el mundo moderno y encima se hacen famosos por internet.
Subrayó esta última afirmación dando una palmada flácida y de sonido inquietantemente acuoso en el reposabrazos de su silla. El guardaespaldas se inclinó hacia él y le susurró algo al oído que pareció tranquilizarle.
-Todos los que estamos aquí queremos ver muerto a Jones, senador -explicó Blackgate, arrebujándose en su asiento y cruzando las manos sobre el vientre-. No sabes el daño que puede hacer un sólo hombre en el sitio y la hora correcta.
Sin embargo, McGraw tenía una idea aproximada.
Le introdujeron el goteo, y sintió cómo le iba invadiendo el entumecimiento. Dentro de unos segundos, pincharían el tubo que se introducía en su antebrazo con la jeringuilla y todo habría terminado. Pero no se inquietó. Sabía que así era como debía ser. Tendido en la camilla de la cámara, con los brazos extendidos en cruz y el veneno entrando lentamente en su sistema, volvió a experimentar la plasticidad del tiempo una vez más. En un episodio alucinatorio increíblemente vívido, se vio de nuevo en la caseta perdida en medio del páramo de Tunguska. Allí le habían dicho que podría encontrar al personaje al que sencillamente se conocía como el Ingeniero, y allí le había encontrado. El recuerdo era vívido porque aquella vez también se había encontrado tumbado en una camilla, con el misterioso y melenudo individuo sobre él.
-Los hombres a los que quieres destruir están muy por encima de ti y de mí, colega -le había explicado el Ingeniero, dejando la colilla de su porro en el cenicero y poniéndose los guantes de látex blanco-. Eso lo tienes claro, ¿no?
Jones había dicho que sí. También que comprendía que aquella era la única manera de cumplir con la misión que se había encomendado hacía tanto tiempo.
-Pues vamos allá -había dicho el Ingeniero, poniéndose las gafas bifocales y acercándose a él.
Y en aquel momento, mientras Jones soñaba con su visita al hombre misterioso al que muchos consideraban un genio, otros un mago y otros un santo, el verdugo inyectó la jeringuilla letal en el goteo.
El pitido constante del electrocardiograma de Jones fue el mejor sonido que el senador Ulysses McGraw había oído jamás. La señal inequívoca de que aquel corazón feroz y sanguinario se había parado de una vez por todas le sonó mejor que el Requiem de Mozart, la Novena de Beethoven y los Grandes Éxitos de Merle Haggard todos juntos. Mientras cobraba conciencia de que Jones había dejado este mundo, sentía como un enorme peso se elevaba de su pecho. Respiró como si lo hiciera por primera vez en años, honda y satisfactoriamente. Blackgate advirtió este hecho y le palmeó el hombro con una sonrisa bonachona. Lo hizo una vez, dos veces, y a la tercera, el cuerpo de Moses Jones explotó frente a ellos.
Jones fue consciente de la plasticidad del tiempo una última y asombrosa vez. Si el tiempo era flexible para los vivos, observó, aún lo era más para los muertos. Y aunque no supo inmediatamente que ése era su estado, sí lo hizo en cuanto se vio a sí mismo, tendido en la camilla con las manos y pies atados con correas y el goteo venenoso en el brazo. Durante un segundo, creyó que se trataba de una alucinación más, como el vívido flashback del desierto y su visita al Ingeniero. Pero luego pudo ver, a una cámara lenta terriblemente detallada, cómo el artefacto termonuclear táctico que aquel misterioso elemento con pinta de hippy y habilidad de dios de la ciencia le había instalado hacía explosión. Lo había hecho en cuanto su corazón dejó de latir, tal y como habían acordado. El aparato, no mayor que la uña del pulgar, e indetectable entre las muchas balas que Jones tenía alojadas en el cuerpo, tenía un sistema de seguridad conectado al ritmo cardíaco. Una vez detenido, el seguro había saltado. Y ahora, Moses Jones, incorpóreo, invisible y con la conciencia alterada de un espectro, era capaz de ver los efectos que su plan maestro estaba teniendo en el mundo de los vivos.
Y la experiencia era demasiado real, demasiado detallada para ser un simple viaje alucinatorio pre-mortem.
Siempre a cámara lenta, vio cómo su caja torácica se hinchaba como una burbuja. Este proceso sólo habría tardado unos dos segundos a tiempo real, pero para Jones fueron casi treinta. Su piel oscura se rasgaba para dejar paso a la luz del fuego nuclear, y la mirada de horror del guardia de la escopeta que le custodiaba le pareció ser merecedora de un premio de varios millones de pavos. Claro que sí.
La burbuja de su pecho estalló, y la destrucción fluyó en cegadoras oleadas blancoamarillentas por toda la cámara. Pudo ver cómo el verdugo, un individuo de mediana edad, calvo y con una bata blanca, abría la boca en un estúpido gesto de incredulidad antes de que el fuego radiactivo le alcanzase y le redujese a un esqueleto ennegrecido. Su piel, órganos y ropa volaron hacia atrás convertidos en una nube de ceniza.
Pero aquello sólo era el aperitivo.
Maniobrando con su recién descubierto cuerpo espectral, Jones gravitó hacia la sala contigua, desde la cual los hombres más poderosos del mundo habían esperado verle morir. Y lo habían conseguido. Lo que no esperaban era que el temido Moses Jones les arrastrara con ellos al otro barrio.
Separando sus labios inmateriales en una sonrisa, Jones pudo ver cómo el calor infernal derretía el plexiglás blindado en una lluvia hirviente que caía sobre los desafortunados Aaron Marsac, Tyler Blackgate y, cómo no, el futuro presidente republicano de los Estados Unidos, Ulysses McGraw. Tras ellos, personalidades menos conocidas pero igualmente poderosas habían empezado a levantarse de sus asientos, espantadas. Sólo sintió que no pudiesen sentir el plexiglás fundido sobre su piel un poco más, antes de que la onda expansiva los barriese como hojas. Como el huracán que había barrido a su familia hacía tanto tiempo.
Sabiendo que muy probablemente le estuviesen esperando, Moses Jones enfiló su yo espectral, como si de un cazabombarderos se tratara, hacia un lugar que no se podía alcanzar con un cuerpo físico. Y si había alguien allí dispuesto a juzgarle por sus actos, bueno, siempre le quedaba el convencimiento de que lo que había hecho era lo justo... y la satisfacción de un trabajo bien hecho.
Friday, January 02, 2009
FELIZ CANALES NUEVO
Frase que pongo para no repetir el "happy new Channels" del año pasado... Para que véais que me acuerdo de vosotros, fieles lectores, os traigo regalos de año nuevo:
http://www.teaserland.com/festival/SADIE-BARBIE-Y-LA-GALLINA-DE-LOS-HUEVOS-DE-ORO.html
He aquí la última aberración en la que he participado, en calidad de actor y maestro armero (sí, no sólo se dar hostias, también pegar tiros. Cuidadín con canales). Se trata del largamente comentado fake trailer que el afamado Ferber ha dirigido para el festival de Teaserland.com. La historia, que es a la vez Lynchiana, Cronenbergiana y Landista, cuenta la historia de dos mozuelas, hijas de un torturador profesional, que le roban a un mafioso una gallina capaz de, literalmente, poner huevos de oro. Por si alguien se lo pregunta, no, yo no he tenido nada que ver con el guión esta vez: sólo digo "arráncale la puta cabeza", "te voy a joder" (frase que, lamentablemente, no ha llegado a aparecer en la versión definitiva del trailer) y luego soy atropellado por el coche de las chicas. Sí, el sombrero y las gafas son mías. Enjoy.
Frase que pongo para no repetir el "happy new Channels" del año pasado... Para que véais que me acuerdo de vosotros, fieles lectores, os traigo regalos de año nuevo:
http://www.teaserland.com/festival/SADIE-BARBIE-Y-LA-GALLINA-DE-LOS-HUEVOS-DE-ORO.html
He aquí la última aberración en la que he participado, en calidad de actor y maestro armero (sí, no sólo se dar hostias, también pegar tiros. Cuidadín con canales). Se trata del largamente comentado fake trailer que el afamado Ferber ha dirigido para el festival de Teaserland.com. La historia, que es a la vez Lynchiana, Cronenbergiana y Landista, cuenta la historia de dos mozuelas, hijas de un torturador profesional, que le roban a un mafioso una gallina capaz de, literalmente, poner huevos de oro. Por si alguien se lo pregunta, no, yo no he tenido nada que ver con el guión esta vez: sólo digo "arráncale la puta cabeza", "te voy a joder" (frase que, lamentablemente, no ha llegado a aparecer en la versión definitiva del trailer) y luego soy atropellado por el coche de las chicas. Sí, el sombrero y las gafas son mías. Enjoy.
Etiquetas:
cortos trailers falsos channels the cowboy
Friday, December 12, 2008
HOW TO/ HOW NOT TO
Más títulos en inglés. Esta vez, por si no lo habéis pillado, significa "como hacerlo" y "como no", aunque claro, igual estoy insultando vuestra inteligencia, ¡ja, jaja!
Fuera coñas, hace poco vi dos películas en programa doble, en plan Grindhouse, y el contraste fue tan brutal que no puedo evitar escribir acerca de ello. Os hablo nada menos que de la última película del Maestro Eric Red, "100 Feet", y la última patada en el escroto fílmico del mundo de Paul "no soy el de 'Magnolia' " Anderson, "Death Race".
How to:
Primero, "100 Feet". Una película que supone el "comeback" (me encanta ese palabro, los que hayáis visto el making of de "Tres" ya lo habréis comprobado) del gran director y guionista Eric Red, después de un parón por accidente de tráfico y juicios que ha durado casi 8 años.
La película, de la que ya hablé en su momento, cuenta la historia de Marnie, alias Famke Janssen, una mujer que mata a su marido maltratador en defensa propia, y acaba condenada a un año de arresto domiciliario. El problema es que en su antigua casa habita ahora el furibundo espíritu de Mike, su difunto marido, que además de ser una mala bestia, también era un poli corrupto.
¿Por qué, oh, por qué me gusta esta peli, preguntáis? Pues para empezar, hace gala de la habitual economía de Red, uno de los rasgos por los que más enamoradito me tiene: pocos personajes, pocas localizaciones, violencia y efectos especiales con cuentagotas... A ver, este hombre se las apaña para mantener una historia durante hora y media con entre dos y cuatro personajes en una casa, algo que yo no sabía cómo coño era posible hacer si uno de ellos es un asesino implacable al que ni las balas ni las mismísimas paredes pueden detener. Y sin embargo el señor Red lo hace.
A cualquier cortometrajista o director novel le ha de parecer cojonudo el planteamiento (si Vigalondo la ve, seguro que le gusta; y si no, dejará de caerme así de bien).
La historia empieza de la misma, con Marnie y dos polis entrando en casa y explicando cómo funciona el arresto domiciliario. El ritmo empieza despacio, nos da un buen rato para que nos encariñemos con los personajes, nos da unos cuantos buenos planos situacionales para que veamos cómo es la casa... Bien, Red, bien. Así se hace. Como en los ochenta.
Luego sale el fantasma, claro, que da un mal rollo que te cagas. Sin hacer más spoilers de los que se pueden ver fugazmente en el trailer, sólo deciros que es un señor muerto, aún vestido con el traje de gala de la policía, al que la muerte le ha sentado tan bien como un cursillo de culturismo impartido por Ahnuld. El que antes era un tipo de complexión vulgar, ahora es un armario blanquinegro que puede, apreciablemente, retorcerte el cuello con una sola mano.
Si podéis verla (ahora mismo, me temo que sólo se puede pescar en algunos servidores de Internet, tipo Youtube), Channels recommends it.
How not to:
Ahora tocan las risas. Como decía Jeremiah Harm en el cómic del mismo título, hay que tener talento para fallar a quemarropa. Si tienes vehículos madmaxianos, armas de gran calibre, tías buenas, corporaciones malignas y a Jason Statham , te tiene que salir, por ley de probabilidad, algo medianamente decente, ¿no?
Pues no. Monsieur Anderson se las apaña, como siempre, para meter la pata hasta el cóxis. A saber: primeramente, me está diciendo que la historia de Jensen Ames, un antiguo piloto de Nascar reconvertido en currela de siderurgia y, posteriormente, en recluso por el falso cargo de asesinar a su mujer, tiene lugar en un futuro cercano económicamente deprimido en el que la pasta la tienen las corporaciones. Entonces, ¿de dónde coño salen los 99 pavos por sesión que pagan los espectadores por cada "Carrera de la Muerte"? ¿No tienes dinero para vivir decentemente pero sí para ver al calvito de Snatch embestir a otros reclusos con su mustang tuneado? Porque de eso va la historia, de una carrera mortal entre presos que pilotan coches transformados en tanquetas, y que recauda millones de dólares de espectadores que, al parecer, no tienen un puto duro.
Ésa es una. Otra es el hecho de que, al parecer, cada carrera se divide en tres etapas, una por día. Cada coche es brutalmente ametrallado por los demás en cada etapa, y, sin embargo, al día siguiente todos salen a correr como si tal cosa. Ni un boquete se puede apreciar en sus carrocerías. Joder, menos mal que los nazis no tenían esos mecánicos, podrían haber ganado la guerra con sólo media docena de tanques.
Luego también está el hecho de que a nadie se le haya ocurrido prohibirles a los presos el montar en sus coches armas pesadas capaces de volar los muros del recinto, o que haya cárceles femeninas exclusivas en las que todas las reclusas son modelos de lencería, o los asesinos despiadados que sólo necesitan una charla amistosa para convertirse en tus mejores amigos...
Ah, sí, y ser "ex-piloto de Nascar", en el caso de Statham, significa "tener conocimientos avanzados de lucha cuerpo a cuerpo y armas de asalto", por supuesto.
En fin, que Anderson lo ha vuelto a hacer. Ya se cargó Resident Evil (podría haber salido la serie definitiva de zombies de esa franquicia de haberla hecho, por ejemplo, Romero) y Aliens vs. Predator (por lo cual, le odiaré por siempre). Ahora, va a por las pelis tralleras de los 70, quitándoles toda la carga crítica y el subtexto político (decir "las corporaciones son malas" no es subtexto político, no más de lo que decir "la hierba es verde" es expresar conocimientos de botánica) y convirtiéndolas en videojuegos (malos) de hora y media.
Lástima, si la hubiesen hecho con una pizca de gracía, a lo Planet Terror, igual hasta me habría divertido. Supongo que el sentido del humor también es privilegio de los inteligentes... Cuán triste.
Más títulos en inglés. Esta vez, por si no lo habéis pillado, significa "como hacerlo" y "como no", aunque claro, igual estoy insultando vuestra inteligencia, ¡ja, jaja!
Fuera coñas, hace poco vi dos películas en programa doble, en plan Grindhouse, y el contraste fue tan brutal que no puedo evitar escribir acerca de ello. Os hablo nada menos que de la última película del Maestro Eric Red, "100 Feet", y la última patada en el escroto fílmico del mundo de Paul "no soy el de 'Magnolia' " Anderson, "Death Race".
How to:
Primero, "100 Feet". Una película que supone el "comeback" (me encanta ese palabro, los que hayáis visto el making of de "Tres" ya lo habréis comprobado) del gran director y guionista Eric Red, después de un parón por accidente de tráfico y juicios que ha durado casi 8 años.
La película, de la que ya hablé en su momento, cuenta la historia de Marnie, alias Famke Janssen, una mujer que mata a su marido maltratador en defensa propia, y acaba condenada a un año de arresto domiciliario. El problema es que en su antigua casa habita ahora el furibundo espíritu de Mike, su difunto marido, que además de ser una mala bestia, también era un poli corrupto.
¿Por qué, oh, por qué me gusta esta peli, preguntáis? Pues para empezar, hace gala de la habitual economía de Red, uno de los rasgos por los que más enamoradito me tiene: pocos personajes, pocas localizaciones, violencia y efectos especiales con cuentagotas... A ver, este hombre se las apaña para mantener una historia durante hora y media con entre dos y cuatro personajes en una casa, algo que yo no sabía cómo coño era posible hacer si uno de ellos es un asesino implacable al que ni las balas ni las mismísimas paredes pueden detener. Y sin embargo el señor Red lo hace.
A cualquier cortometrajista o director novel le ha de parecer cojonudo el planteamiento (si Vigalondo la ve, seguro que le gusta; y si no, dejará de caerme así de bien).
La historia empieza de la misma, con Marnie y dos polis entrando en casa y explicando cómo funciona el arresto domiciliario. El ritmo empieza despacio, nos da un buen rato para que nos encariñemos con los personajes, nos da unos cuantos buenos planos situacionales para que veamos cómo es la casa... Bien, Red, bien. Así se hace. Como en los ochenta.
Luego sale el fantasma, claro, que da un mal rollo que te cagas. Sin hacer más spoilers de los que se pueden ver fugazmente en el trailer, sólo deciros que es un señor muerto, aún vestido con el traje de gala de la policía, al que la muerte le ha sentado tan bien como un cursillo de culturismo impartido por Ahnuld. El que antes era un tipo de complexión vulgar, ahora es un armario blanquinegro que puede, apreciablemente, retorcerte el cuello con una sola mano.
Si podéis verla (ahora mismo, me temo que sólo se puede pescar en algunos servidores de Internet, tipo Youtube), Channels recommends it.
How not to:
Ahora tocan las risas. Como decía Jeremiah Harm en el cómic del mismo título, hay que tener talento para fallar a quemarropa. Si tienes vehículos madmaxianos, armas de gran calibre, tías buenas, corporaciones malignas y a Jason Statham , te tiene que salir, por ley de probabilidad, algo medianamente decente, ¿no?
Pues no. Monsieur Anderson se las apaña, como siempre, para meter la pata hasta el cóxis. A saber: primeramente, me está diciendo que la historia de Jensen Ames, un antiguo piloto de Nascar reconvertido en currela de siderurgia y, posteriormente, en recluso por el falso cargo de asesinar a su mujer, tiene lugar en un futuro cercano económicamente deprimido en el que la pasta la tienen las corporaciones. Entonces, ¿de dónde coño salen los 99 pavos por sesión que pagan los espectadores por cada "Carrera de la Muerte"? ¿No tienes dinero para vivir decentemente pero sí para ver al calvito de Snatch embestir a otros reclusos con su mustang tuneado? Porque de eso va la historia, de una carrera mortal entre presos que pilotan coches transformados en tanquetas, y que recauda millones de dólares de espectadores que, al parecer, no tienen un puto duro.
Ésa es una. Otra es el hecho de que, al parecer, cada carrera se divide en tres etapas, una por día. Cada coche es brutalmente ametrallado por los demás en cada etapa, y, sin embargo, al día siguiente todos salen a correr como si tal cosa. Ni un boquete se puede apreciar en sus carrocerías. Joder, menos mal que los nazis no tenían esos mecánicos, podrían haber ganado la guerra con sólo media docena de tanques.
Luego también está el hecho de que a nadie se le haya ocurrido prohibirles a los presos el montar en sus coches armas pesadas capaces de volar los muros del recinto, o que haya cárceles femeninas exclusivas en las que todas las reclusas son modelos de lencería, o los asesinos despiadados que sólo necesitan una charla amistosa para convertirse en tus mejores amigos...
Ah, sí, y ser "ex-piloto de Nascar", en el caso de Statham, significa "tener conocimientos avanzados de lucha cuerpo a cuerpo y armas de asalto", por supuesto.
En fin, que Anderson lo ha vuelto a hacer. Ya se cargó Resident Evil (podría haber salido la serie definitiva de zombies de esa franquicia de haberla hecho, por ejemplo, Romero) y Aliens vs. Predator (por lo cual, le odiaré por siempre). Ahora, va a por las pelis tralleras de los 70, quitándoles toda la carga crítica y el subtexto político (decir "las corporaciones son malas" no es subtexto político, no más de lo que decir "la hierba es verde" es expresar conocimientos de botánica) y convirtiéndolas en videojuegos (malos) de hora y media.
Lástima, si la hubiesen hecho con una pizca de gracía, a lo Planet Terror, igual hasta me habría divertido. Supongo que el sentido del humor también es privilegio de los inteligentes... Cuán triste.
Etiquetas:
pelis que gustan a Ibai Canales
Sunday, November 30, 2008
FEAR MACHINE ON-LINE
Es un juego de palabras, en realidad. Es como decir "Máquina del Miedo Activada"... cuando en realidad quiere decir que podéis ver el corto on-line por fin. Y encima, le he añadido subtítulos para que, en el caso de que Quentin Tarantino sea asiduo de Youtube (y fijo que lo es), pueda darse cuenta de que un vasco de 27 lo hace mejor que él. ¡Ja!
Disfrutad:
En otro orden de cosas... vuestro adorado Canales se ha operado la miopía, por si alguien no se ha enterado aún, y ahora soy capaz de ver cosas que enloquecerían al común de los mortales (como los carteles del metro, por ejemplo), y estoy metido en el último trabajo de Ferber, el de "Calcetines y Cachetes" y la épica saga homo-mafiosa de "Antonio y Ramón", y que no es otra cosa que un "fake trailer" para el concurso de Teaserland.com. Disculpad que sea tan breve, pero he tardado horrores en subir el vídeo a Youtube y se me ha hecho tarde. Y quiero irme a dormir.
'Nuff said.
Es un juego de palabras, en realidad. Es como decir "Máquina del Miedo Activada"... cuando en realidad quiere decir que podéis ver el corto on-line por fin. Y encima, le he añadido subtítulos para que, en el caso de que Quentin Tarantino sea asiduo de Youtube (y fijo que lo es), pueda darse cuenta de que un vasco de 27 lo hace mejor que él. ¡Ja!
Disfrutad:
En otro orden de cosas... vuestro adorado Canales se ha operado la miopía, por si alguien no se ha enterado aún, y ahora soy capaz de ver cosas que enloquecerían al común de los mortales (como los carteles del metro, por ejemplo), y estoy metido en el último trabajo de Ferber, el de "Calcetines y Cachetes" y la épica saga homo-mafiosa de "Antonio y Ramón", y que no es otra cosa que un "fake trailer" para el concurso de Teaserland.com. Disculpad que sea tan breve, pero he tardado horrores en subir el vídeo a Youtube y se me ha hecho tarde. Y quiero irme a dormir.
'Nuff said.
Thursday, November 13, 2008
THE VOICE
Para que no digáis que nunca os cuento nada de mí mismo. Este finde se celebra el mayor evento kickboxístico del País Vasco, nada más y nada menos que "el apocalípsis en Bilbao", un velada internacional de patadas, puñetazos y rodillazos en el que éste, vuestro humilde y adorable juntaletras, será comentarista invitado junto a David Leonardo, periodista deportivo. Y es que, como ya sabéis, no sólo soy un magistral autor de relatos fantásticos, también estoy bastante metido en el mundo del kick-boxing (me gusta casi tanto como mi vocación, y de hecho me da más dinero); así que eso, unido al hecho de que "sé hablar en público" -palabras textuales de uno de los organizadores, según parece- y que soy "tremendamente atractivo" -palabras textuales de, por lo menos, ¡tres! mujeres que he conocido-, me ha proporcionado un sitio en primera fila comentando las mejores jugadas de la noche a là Hector del Mar. Mis graciosos comentarios, junto con los de mr. Leonardo, serán luego televisados en alguna cadena autonómica... cuyo nombre he olvidado, lo siento.
Es de esperar un aumento considerable en el número de gente con tatuajes orientales y cicatrices en las cejas que quiera partirme los morros después de la retransmisión del evento deportivo, pero, hey, es el precio de la fama. Os mantendré informados. O lo hará mi abogado.
Para que no digáis que nunca os cuento nada de mí mismo. Este finde se celebra el mayor evento kickboxístico del País Vasco, nada más y nada menos que "el apocalípsis en Bilbao", un velada internacional de patadas, puñetazos y rodillazos en el que éste, vuestro humilde y adorable juntaletras, será comentarista invitado junto a David Leonardo, periodista deportivo. Y es que, como ya sabéis, no sólo soy un magistral autor de relatos fantásticos, también estoy bastante metido en el mundo del kick-boxing (me gusta casi tanto como mi vocación, y de hecho me da más dinero); así que eso, unido al hecho de que "sé hablar en público" -palabras textuales de uno de los organizadores, según parece- y que soy "tremendamente atractivo" -palabras textuales de, por lo menos, ¡tres! mujeres que he conocido-, me ha proporcionado un sitio en primera fila comentando las mejores jugadas de la noche a là Hector del Mar. Mis graciosos comentarios, junto con los de mr. Leonardo, serán luego televisados en alguna cadena autonómica... cuyo nombre he olvidado, lo siento.
Es de esperar un aumento considerable en el número de gente con tatuajes orientales y cicatrices en las cejas que quiera partirme los morros después de la retransmisión del evento deportivo, pero, hey, es el precio de la fama. Os mantendré informados. O lo hará mi abogado.
Friday, October 31, 2008
CHANNELS TRIUMPHANT
Sí, ya sé que han sido tres semanas sin actualizar, pero ya veréis que la espera ha merecido la pena. Para empezar, he estado ocupado recibiendo premios de concursos literarios..., bueno, en realidad, sólo un premio, pero ya que ha sido el primero, con uno me doy por satisfecho por ahora. Se trata del concurso de relatos fantásticos organizado por Hellinfilm.com, al cual envié un simpático cuento escrito en una noche titulado "Terrornauta" (ya que convertí "terror_virus" en "la máquina del miedo", tenía que ponerle "Terror" a algún título, coño). Podéis leerlo:
http://www.bubok.es/ver/preview/4463
De vuelta al siempre fecundo mundo de los cortos, por fin está on-line "el pez plomo", genial corto del igualmente genial director Paul Urkijo. Aunque mi participación en el mismo es más bien pequeña (figuro como "lead txikitero" en los créditos, además de haberle pegado un ínfimo repaso al guión, que tampoco es que lo necesitase), merece la pena verse porque está mucho mejor que el 90% de los cortos ibéricos que vayáis a ver este año (o cualquiera de los que viene, visto como está el panorama...)
http://www.digitalshortfilmfest.com/ficha-corto.asp?id=94&titulo=el-pez-plomo
Además, también podéis votarle cinco estrellitas, a ver si el chaval se lleva un premio o algo.
Channels has spoken.
Sí, ya sé que han sido tres semanas sin actualizar, pero ya veréis que la espera ha merecido la pena. Para empezar, he estado ocupado recibiendo premios de concursos literarios..., bueno, en realidad, sólo un premio, pero ya que ha sido el primero, con uno me doy por satisfecho por ahora. Se trata del concurso de relatos fantásticos organizado por Hellinfilm.com, al cual envié un simpático cuento escrito en una noche titulado "Terrornauta" (ya que convertí "terror_virus" en "la máquina del miedo", tenía que ponerle "Terror" a algún título, coño). Podéis leerlo:
http://www.bubok.es/ver/preview/4463
De vuelta al siempre fecundo mundo de los cortos, por fin está on-line "el pez plomo", genial corto del igualmente genial director Paul Urkijo. Aunque mi participación en el mismo es más bien pequeña (figuro como "lead txikitero" en los créditos, además de haberle pegado un ínfimo repaso al guión, que tampoco es que lo necesitase), merece la pena verse porque está mucho mejor que el 90% de los cortos ibéricos que vayáis a ver este año (o cualquiera de los que viene, visto como está el panorama...)
http://www.digitalshortfilmfest.com/ficha-corto.asp?id=94&titulo=el-pez-plomo
Además, también podéis votarle cinco estrellitas, a ver si el chaval se lleva un premio o algo.
Channels has spoken.
Etiquetas:
relatos cortos all hail channels
Friday, October 10, 2008
ADDICTED TO XOMBIUM
Hoy, Canales hará un elegante desplazamiento lateral y saltará a una faceta poco comentada del arte: los juegos de ordenador. Lo he dicho durante mucho tiempo y lo volveré a decir: lo único que mejora con el tiempo son los videojuegos.
A lo último que me he enganchado es a "The Suffering", un juego publicado por Midway en 2004 (sí, no sólo con el cine voy atrasado). Cuenta la historia de un preso que acaba de ingresar en la penitenciaría estatal de Abbott, sita en una isla en la costa de Maryland. El tipo se llama Torque (sí, como la peli de motos que tanto me gustó, ja-ja), le acusan de masacrar a su familia y está esperando a que le den audiencia con la señora Inyección Letal. A los pocos minutos de sentar el culo en el catre de su celda, un temblor sacude la isla y extrañas criaturas Barkerianas surgen de las sombras para atacar a guardias y presos por igual. La puerta de la celda de Torque se abre, y el sombrío individuo queda libre para vagar por la prisión devastada. Lo que sigue a continuación es una brutal aventura de "tío duro contra engendros indecibles", de las que me gustan a mí.
¿Por qué me ha gustado tanto? Bueno, ya he dicho que es gratis, eso es importante. También he dicho que tiene un protagonista rudo y viril, de frondosas patillas y torvo gesto. He de añadir, además, que el diseño de los enemigos a los que el bueno de Torque se enfrenta está directamente inspirado en "Hellraiser" (bueno, vale, como el del 90% de los juegos de terror que salen, pero eso siempre es un plus), y que todo el juego es, en general, un enorme alegato en contra de la pena de muerte. ¿Puede existir eso? ¿Un videojuego con mensaje? ¿La forma de entretenimiento descerebrada por excelencia, planteando un debate?, Ibai Canales piensa que sí. Dios ayude a los que manejan el cotarro si esta tendencia se generaliza.
Mensajes aparte, la trama engancha. O quizá, precisamente, la ausencia de trama. No sabes qué está pasando. De vez en cuando te encuentras con algún superviviente y te cuenta algo que esperas que te aclare las cosas. Al final, lo único que te queda claro es que nadie sabe nada: al estilo de "Cube" o la serie de los zombies de Romero, el "por qué" es lo de menos. Lo que importa es el horror inmediato, el saber que una araña humana con sables en vez de miembros está avanzando por el techo hacia ti, y que tu escopeta del 12 no va estar recargada a tiempo. Es agradable pensar que alguien se ha arriesgado a dejar el tema narrativo así, en vez de dar una explicación cutre del tipo "ehhh... el alcaide es un adorador satánico y su último ritual ha salido mal", o la temida y demasiadas veces utilazada "el protagonista está loco, y todo esto está sólo en su cabeza".
Además, mola pensar que los seres son, como sugiere el diario de uno de los reclusos, reencarnaciones de verdugos del pasado, condenados a sufrir eternamente en la guisa en la que dieron muerte a sus víctimas. Jodidos verdugos, sufrid.
En resumen: un juego oscuro, atmosférico, con un protagonista complicado, un montón de monstruos grotescos y muy bien diseñados, tres finales alternativos dependiendo de cómo te hayas portado durante la aventura, y encima con un mensaje que aboga a favor del entendimiento entre reos y guardias y la abolición de la pena de muerte. ¿Qué más quieres, Baldomero?
Por si alguien se lo pregunta, el Xombium es lo que se mete Torque cuando su barra de salud está baja.
Hoy, Canales hará un elegante desplazamiento lateral y saltará a una faceta poco comentada del arte: los juegos de ordenador. Lo he dicho durante mucho tiempo y lo volveré a decir: lo único que mejora con el tiempo son los videojuegos.
A lo último que me he enganchado es a "The Suffering", un juego publicado por Midway en 2004 (sí, no sólo con el cine voy atrasado). Cuenta la historia de un preso que acaba de ingresar en la penitenciaría estatal de Abbott, sita en una isla en la costa de Maryland. El tipo se llama Torque (sí, como la peli de motos que tanto me gustó, ja-ja), le acusan de masacrar a su familia y está esperando a que le den audiencia con la señora Inyección Letal. A los pocos minutos de sentar el culo en el catre de su celda, un temblor sacude la isla y extrañas criaturas Barkerianas surgen de las sombras para atacar a guardias y presos por igual. La puerta de la celda de Torque se abre, y el sombrío individuo queda libre para vagar por la prisión devastada. Lo que sigue a continuación es una brutal aventura de "tío duro contra engendros indecibles", de las que me gustan a mí.
¿Por qué me ha gustado tanto? Bueno, ya he dicho que es gratis, eso es importante. También he dicho que tiene un protagonista rudo y viril, de frondosas patillas y torvo gesto. He de añadir, además, que el diseño de los enemigos a los que el bueno de Torque se enfrenta está directamente inspirado en "Hellraiser" (bueno, vale, como el del 90% de los juegos de terror que salen, pero eso siempre es un plus), y que todo el juego es, en general, un enorme alegato en contra de la pena de muerte. ¿Puede existir eso? ¿Un videojuego con mensaje? ¿La forma de entretenimiento descerebrada por excelencia, planteando un debate?, Ibai Canales piensa que sí. Dios ayude a los que manejan el cotarro si esta tendencia se generaliza.
Mensajes aparte, la trama engancha. O quizá, precisamente, la ausencia de trama. No sabes qué está pasando. De vez en cuando te encuentras con algún superviviente y te cuenta algo que esperas que te aclare las cosas. Al final, lo único que te queda claro es que nadie sabe nada: al estilo de "Cube" o la serie de los zombies de Romero, el "por qué" es lo de menos. Lo que importa es el horror inmediato, el saber que una araña humana con sables en vez de miembros está avanzando por el techo hacia ti, y que tu escopeta del 12 no va estar recargada a tiempo. Es agradable pensar que alguien se ha arriesgado a dejar el tema narrativo así, en vez de dar una explicación cutre del tipo "ehhh... el alcaide es un adorador satánico y su último ritual ha salido mal", o la temida y demasiadas veces utilazada "el protagonista está loco, y todo esto está sólo en su cabeza".
Además, mola pensar que los seres son, como sugiere el diario de uno de los reclusos, reencarnaciones de verdugos del pasado, condenados a sufrir eternamente en la guisa en la que dieron muerte a sus víctimas. Jodidos verdugos, sufrid.
En resumen: un juego oscuro, atmosférico, con un protagonista complicado, un montón de monstruos grotescos y muy bien diseñados, tres finales alternativos dependiendo de cómo te hayas portado durante la aventura, y encima con un mensaje que aboga a favor del entendimiento entre reos y guardias y la abolición de la pena de muerte. ¿Qué más quieres, Baldomero?
Por si alguien se lo pregunta, el Xombium es lo que se mete Torque cuando su barra de salud está baja.
Friday, October 03, 2008
CHANNELS RETURNS TO THE COMICS!
Así es, después de largos meses dedicado exclusivamente a escribir y dirigir, vuelvo a los orígenes. Ya comenté en una entrada anterior que me había dejado engatusar por el tema aquel de "Transformers: Mosaic". Por si no lo expliqué bien la última vez, os diré que se trata de una iniciativa por la que, una vez al mes, se publica una historia autoconclusiva de una sola página, dibujada por aficionados, en una de las series regulares de "Transformers". Siendo como soy a) un friki de Transformers, b) un aficionado y c) alguien que mataría a su madre con un machete oxidado a cambio de publicar algo con la misma tirada que una serie regular americana, no he podido resistirme. He aquí el engendro:

Ya sé que no os habéis enterado de nada. La versión completa, con diálogos, onomatopeyas y demás, está en LA PÁGINA DE DEVIANT DE CANALES (!!). Echadle un ojo y decidme qué os parece. Si me decís que no os gusta, prometo seguir dibujando hasta haceros sangrar de los ojos.
Así es, después de largos meses dedicado exclusivamente a escribir y dirigir, vuelvo a los orígenes. Ya comenté en una entrada anterior que me había dejado engatusar por el tema aquel de "Transformers: Mosaic". Por si no lo expliqué bien la última vez, os diré que se trata de una iniciativa por la que, una vez al mes, se publica una historia autoconclusiva de una sola página, dibujada por aficionados, en una de las series regulares de "Transformers". Siendo como soy a) un friki de Transformers, b) un aficionado y c) alguien que mataría a su madre con un machete oxidado a cambio de publicar algo con la misma tirada que una serie regular americana, no he podido resistirme. He aquí el engendro:

Ya sé que no os habéis enterado de nada. La versión completa, con diálogos, onomatopeyas y demás, está en LA PÁGINA DE DEVIANT DE CANALES (!!). Echadle un ojo y decidme qué os parece. Si me decís que no os gusta, prometo seguir dibujando hasta haceros sangrar de los ojos.
Etiquetas:
comics transformers pedazo de friki
Sunday, September 21, 2008
FOR BETER OR GUORS
¿A que creíais que me había pasado como al resto de los directores vascos y me había olvidado por completo de los cómics para dedicarme al cine (vale, vídeo)? Pues no. De hecho, una de las razones por las que llevo tiempo sin postear ninguna entrada es porque he estado repartiendo mi tiempo entre dibujar frailes y torres encantadas para mesié Patxi Urkijo, y una única página hiperdetallada para la iniciativa de "Transformers: Mosaic", según la cual, en la nueva serie regular sacada a partir de la peli de 2007, se publica una página dibujada por aficionados cada número. Canales no puede dejar pasar esta oportunidad de ver su trabajo publicado junto al del gran Simon Furman.
Pero me estoy desviando del tema. Esta entrada va a tratar sobre mis últimas adquisiciones viñetiles, y de cómo, desde mi superior e indiscutible estatus de experimentado artista y veterano crítico, os voy a decir qué está bien y qué está mal en el panorama:
Channels recommends...
"Waldo's Hawaiian Holiday"
Wow. Éste cómic lo encontré por pura casualidad en la librería Strand de Nueva York. Vi el nombre "Cox" en el dorso y lo abrí en plan cachondeo, pensando "jaja, igual es Alex Cox, el tío de 'Repo Man (http://www.imdb.com/title/tt0087995/)' "... y, en efecto, era Alex Cox al guión, escribiendo la secuela de su clásico de 1984, la mencionada "Repo Man". Al parecer, había querido realizarla un par de años antes, pero, por supuesto, los productores se comiero
n su guión con salsa barbacoa y nunca más se supo del proyecto, así que decidió dar el salto al cómic y publicarlo en forma de miniserie, ahora recopilada en un único tomo.
El prota, Waldo, no es sino Otto, el punkarra de la primera parte, que ha vuelto después de casi 15 años de ausencia (puede que haya sido raptado por alienígenas y haber sido sometido a todo tipo de experimentos en Marte), y se ha cambiado el nombre para intentar dejar el pasado atrás. Lo cual resulta extremadamente difícil cuando no paras de encontrarte con personajes de tu pasado, que, como tú, han decidido cambiarse el nombre e iniciar una nueva vida... que acaba siendo exactamente igual a la anterior.
Éste es el cómic más complejo y delirante que he leído en mucho tiempo. Pasa de Palahniuk a Philip K. Dick en una vuelta de hoja. Tiene matones chicanos, chicas punk-rockers, marcianos, traficantes narcosatánicos y jefes explotadores que cambian de identidad cada capítulo. Cox se caga en todo, desde las coffe-shops hasta los grupos musicales de los noventa, pasando por el trabajo basura y los vuelos en clase turista. Normal que no le dejasen hacer la peli... Gora Cox askatuta.
Channels does NOT recommend...
RIPD
A ver, a pesar de que me gusta hacerme el chulo y reírme de la gente (pero de buen rollo, ¿eh?), no me gusta criticar. Siempre me ha parecido, apuntad ésta, que los críticos son la prueba de que no todo en la naturaleza tiene una utilidad. ¿Para qué coño sirve criticar? ¿Acaso la gente a la que criticas va a dejar de hacer las cosas sólo por ti? ¿O lo haces para dejar claro que sabes más que el tío, tía o tíos que han hecho el trabajo en cuestión, ya que eres capaz de ver sus fallos?
En fin, que, igual que hice con los articulillos de "30 days of night" y "The Asylum", no voy a criticar éste cómic: voy a decir por qué no me gusta. Luego lo compráis si os da la real gana.
Veamos, para empezar, la historia me parece un calco de "Men In Black". Una agencia secreta, en este caso instituida por el mismísimo Dios (o eso entendí yo) y compuesta por muertos resurrectos, se dedica a reclutar agentes de policía recientemente fallecidos en acto de servicio y a ponerlos tra
s la pista de engendros infernales fugados. Es el R.I.P.D. (o Requiescat In Pacem Department). Seguimos. Un agente veterano (el sheriff Powell, muerto en el salvaje oeste) pierde a su compañero durante un tiroteo con un demonio con cabeza de toro y cola de serpiente, el compañero es sustituido por un poli joven que acaba de ser asesinado no se sabe por quién... En fin, ya sabéis lo que sigue. Si habéis visto "MIB", ya conocéis la trama, que es estructuralmente igual: demonio fugado del infierno quiere conseguir artefacto poderoso para convertirse en amo y señor de todo, sólo los dos polis-zombis pueden detenerlo, aunque se lleven mal entre ellos y el joven no pare de decir "qué coño está pasando", etcétera.
Lo que me disgustó, aparte de la trama típica y tópica, incongruencias argumentales del tipo "mataron a mi compañero"/ "¿pero cómo es eso posible, si ya estáis muertos los dos y os acaban de enviar desde el otro mundo?", y un malo que se llama "Mota" (??), fue el hecho de que está dibujado en plan amerimanga. Veamos, tenemos que contar una historia acerca de un tío que ha muerto y ha resucitado convertido en un superpoli del inframundo y que persigue demonios que despellejan a la gente mientras se lamenta por haber perdido a su familia... Sí, es algo que haría Rumiko Takahashi, así que lo voy a dibujar en ese plan.
Coño, chicos, es una historia siniestra y gore, ¿no debería tener, no sé, sombras o algo? ¿Qué es eso de hacerlo todo limpio, caricaturesco y con los colores típicos de Image, chillones y metalizados?
Los autores, Peter Lenkov, guionista de cine y televisión (atentos) y Lucas Marangon, dibujante de amerimanga. Compradlo si queréis, lo editan los de "Made in Hell", pero no digáis que no os lo dije.
¿A que creíais que me había pasado como al resto de los directores vascos y me había olvidado por completo de los cómics para dedicarme al cine (vale, vídeo)? Pues no. De hecho, una de las razones por las que llevo tiempo sin postear ninguna entrada es porque he estado repartiendo mi tiempo entre dibujar frailes y torres encantadas para mesié Patxi Urkijo, y una única página hiperdetallada para la iniciativa de "Transformers: Mosaic", según la cual, en la nueva serie regular sacada a partir de la peli de 2007, se publica una página dibujada por aficionados cada número. Canales no puede dejar pasar esta oportunidad de ver su trabajo publicado junto al del gran Simon Furman.
Pero me estoy desviando del tema. Esta entrada va a tratar sobre mis últimas adquisiciones viñetiles, y de cómo, desde mi superior e indiscutible estatus de experimentado artista y veterano crítico, os voy a decir qué está bien y qué está mal en el panorama:
Channels recommends...
"Waldo's Hawaiian Holiday"
Wow. Éste cómic lo encontré por pura casualidad en la librería Strand de Nueva York. Vi el nombre "Cox" en el dorso y lo abrí en plan cachondeo, pensando "jaja, igual es Alex Cox, el tío de 'Repo Man (http://www.imdb.com/title/tt0087995/)' "... y, en efecto, era Alex Cox al guión, escribiendo la secuela de su clásico de 1984, la mencionada "Repo Man". Al parecer, había querido realizarla un par de años antes, pero, por supuesto, los productores se comiero
n su guión con salsa barbacoa y nunca más se supo del proyecto, así que decidió dar el salto al cómic y publicarlo en forma de miniserie, ahora recopilada en un único tomo.El prota, Waldo, no es sino Otto, el punkarra de la primera parte, que ha vuelto después de casi 15 años de ausencia (puede que haya sido raptado por alienígenas y haber sido sometido a todo tipo de experimentos en Marte), y se ha cambiado el nombre para intentar dejar el pasado atrás. Lo cual resulta extremadamente difícil cuando no paras de encontrarte con personajes de tu pasado, que, como tú, han decidido cambiarse el nombre e iniciar una nueva vida... que acaba siendo exactamente igual a la anterior.
Éste es el cómic más complejo y delirante que he leído en mucho tiempo. Pasa de Palahniuk a Philip K. Dick en una vuelta de hoja. Tiene matones chicanos, chicas punk-rockers, marcianos, traficantes narcosatánicos y jefes explotadores que cambian de identidad cada capítulo. Cox se caga en todo, desde las coffe-shops hasta los grupos musicales de los noventa, pasando por el trabajo basura y los vuelos en clase turista. Normal que no le dejasen hacer la peli... Gora Cox askatuta.
Channels does NOT recommend...
RIPD
A ver, a pesar de que me gusta hacerme el chulo y reírme de la gente (pero de buen rollo, ¿eh?), no me gusta criticar. Siempre me ha parecido, apuntad ésta, que los críticos son la prueba de que no todo en la naturaleza tiene una utilidad. ¿Para qué coño sirve criticar? ¿Acaso la gente a la que criticas va a dejar de hacer las cosas sólo por ti? ¿O lo haces para dejar claro que sabes más que el tío, tía o tíos que han hecho el trabajo en cuestión, ya que eres capaz de ver sus fallos?
En fin, que, igual que hice con los articulillos de "30 days of night" y "The Asylum", no voy a criticar éste cómic: voy a decir por qué no me gusta. Luego lo compráis si os da la real gana.
Veamos, para empezar, la historia me parece un calco de "Men In Black". Una agencia secreta, en este caso instituida por el mismísimo Dios (o eso entendí yo) y compuesta por muertos resurrectos, se dedica a reclutar agentes de policía recientemente fallecidos en acto de servicio y a ponerlos tra
s la pista de engendros infernales fugados. Es el R.I.P.D. (o Requiescat In Pacem Department). Seguimos. Un agente veterano (el sheriff Powell, muerto en el salvaje oeste) pierde a su compañero durante un tiroteo con un demonio con cabeza de toro y cola de serpiente, el compañero es sustituido por un poli joven que acaba de ser asesinado no se sabe por quién... En fin, ya sabéis lo que sigue. Si habéis visto "MIB", ya conocéis la trama, que es estructuralmente igual: demonio fugado del infierno quiere conseguir artefacto poderoso para convertirse en amo y señor de todo, sólo los dos polis-zombis pueden detenerlo, aunque se lleven mal entre ellos y el joven no pare de decir "qué coño está pasando", etcétera.Lo que me disgustó, aparte de la trama típica y tópica, incongruencias argumentales del tipo "mataron a mi compañero"/ "¿pero cómo es eso posible, si ya estáis muertos los dos y os acaban de enviar desde el otro mundo?", y un malo que se llama "Mota" (??), fue el hecho de que está dibujado en plan amerimanga. Veamos, tenemos que contar una historia acerca de un tío que ha muerto y ha resucitado convertido en un superpoli del inframundo y que persigue demonios que despellejan a la gente mientras se lamenta por haber perdido a su familia... Sí, es algo que haría Rumiko Takahashi, así que lo voy a dibujar en ese plan.
Coño, chicos, es una historia siniestra y gore, ¿no debería tener, no sé, sombras o algo? ¿Qué es eso de hacerlo todo limpio, caricaturesco y con los colores típicos de Image, chillones y metalizados?
Los autores, Peter Lenkov, guionista de cine y televisión (atentos) y Lucas Marangon, dibujante de amerimanga. Compradlo si queréis, lo editan los de "Made in Hell", pero no digáis que no os lo dije.
Saturday, September 13, 2008
PARA YA, CANALES, HOMBRE DE DIOS
Lo intento, de verdad, pero es que no paran de lloverme ofertas (ja, jaja) para participar en tal o cual movida. Lo último que me ha caido ha sido uno de los dos protagonistas de "Screaming Tides (Poder Exótico)", un largometraje de Jorge Núñez (sí, el de Hamburguesa Vegetal) rodado directamente en vídeo digital, y que esperamos tenga una aceptación mundial que nos convierta a todos en multimillonarios, cocainómanos y cienciólogos. Contemplad el trailer, y lo bien que me queda la camiseta "imperio":
Por otra parte, mr. Patxi "Urkijenmeister" Urkijo ha requerido de mis servicios pictóricos para su última hazaña audiovisual, la cual pueda ser que a lo mejor que quizá se convierta en una miniserie de TV. Yo, alegre y locuaz como soy, no he tenido reparo alguno en dibujarle a los cinco personajes principales y acoplarme así a una iniciativa que, una vez más, puede que me convierta en multimillonario, cocainómano y cienciólogo.
En tercer y último lugar, pero no por ello de menor importancia, está mi minúsculo pero significativo papel en el mediometraje del también actor Ander "Sturmsoldat O'Sánchez" Pardo, "700". Digo que es significativo porque, a pesar de que no tengo diálogo alguno, soy el tipo que va poniéndoles bolsas de plástico en la cabeza a altos cargos de la escena política patria. Vale, puede que esto último no me convierta en multimillonario, cocainómano y cienciólogo, pero, ¿no es asfixiar con bolsas de plástico a un político el sueño de todo actor vasco? ¿Eh, Karra? ¡Ja, jaja!
Lo intento, de verdad, pero es que no paran de lloverme ofertas (ja, jaja) para participar en tal o cual movida. Lo último que me ha caido ha sido uno de los dos protagonistas de "Screaming Tides (Poder Exótico)", un largometraje de Jorge Núñez (sí, el de Hamburguesa Vegetal) rodado directamente en vídeo digital, y que esperamos tenga una aceptación mundial que nos convierta a todos en multimillonarios, cocainómanos y cienciólogos. Contemplad el trailer, y lo bien que me queda la camiseta "imperio":
Por otra parte, mr. Patxi "Urkijenmeister" Urkijo ha requerido de mis servicios pictóricos para su última hazaña audiovisual, la cual pueda ser que a lo mejor que quizá se convierta en una miniserie de TV. Yo, alegre y locuaz como soy, no he tenido reparo alguno en dibujarle a los cinco personajes principales y acoplarme así a una iniciativa que, una vez más, puede que me convierta en multimillonario, cocainómano y cienciólogo.
En tercer y último lugar, pero no por ello de menor importancia, está mi minúsculo pero significativo papel en el mediometraje del también actor Ander "Sturmsoldat O'Sánchez" Pardo, "700". Digo que es significativo porque, a pesar de que no tengo diálogo alguno, soy el tipo que va poniéndoles bolsas de plástico en la cabeza a altos cargos de la escena política patria. Vale, puede que esto último no me convierta en multimillonario, cocainómano y cienciólogo, pero, ¿no es asfixiar con bolsas de plástico a un político el sueño de todo actor vasco? ¿Eh, Karra? ¡Ja, jaja!
Etiquetas:
cortos pelis dibujillos
Sunday, September 07, 2008
"TERROR_TRAILER"
Hola, soy Roger Ebert, famoso crítico cinematográfico al que no le gusta "Carretera al Infierno". Ibai Canales me deja escribir en su blog por una apuesta que perdió. En primicia mundial, os presento el trailer de la última aberración perpetrada por el tal Ibai y sus siniestros comparsas, una cosa de ciencia-ficción llamada "La Máquina del Miedo". Por favor, no lo véais. La calidad es pésima, el guión es infantiloide y previsible y se nota que los actores no cobraron por el cachondeo que destilan. Ahora me voy, tengo que ir a poner a parir películas de más personas.
Gracias, Roger. Ahora en serio, ahí tenéis el trailer, espero que lo disfrutéis más que yo (lo cual no es muy difícil, porque soy un miserable tiquismiquis y nunca me quedo contento del todo con lo que hago). En otro orden de cosas, www.ciencia-ficción.com (he puesto el enlace para que lo visitéis, necios humanos) ya cuenta en sus filas con Sturmsoldat, lo cual no hace sino henchirme de orgullo. A partir de ahora, me comportaré como un capullo engreído y vanidoso, justo igual que... no, no diré nombres. Disfrutad de los visionados.
Hola, soy Roger Ebert, famoso crítico cinematográfico al que no le gusta "Carretera al Infierno". Ibai Canales me deja escribir en su blog por una apuesta que perdió. En primicia mundial, os presento el trailer de la última aberración perpetrada por el tal Ibai y sus siniestros comparsas, una cosa de ciencia-ficción llamada "La Máquina del Miedo". Por favor, no lo véais. La calidad es pésima, el guión es infantiloide y previsible y se nota que los actores no cobraron por el cachondeo que destilan. Ahora me voy, tengo que ir a poner a parir películas de más personas.
Gracias, Roger. Ahora en serio, ahí tenéis el trailer, espero que lo disfrutéis más que yo (lo cual no es muy difícil, porque soy un miserable tiquismiquis y nunca me quedo contento del todo con lo que hago). En otro orden de cosas, www.ciencia-ficción.com (he puesto el enlace para que lo visitéis, necios humanos) ya cuenta en sus filas con Sturmsoldat, lo cual no hace sino henchirme de orgullo. A partir de ahora, me comportaré como un capullo engreído y vanidoso, justo igual que... no, no diré nombres. Disfrutad de los visionados.
Monday, September 01, 2008
LA ENTRADA EXTENSA DE TURNO
Bueno, se nos va acabando el veranito. Yo he vuelto hace poco de una semana de retiro y relax en Alicante, la cual, por supuesto, ha acabado convirtiéndose en una locura por la sencilla razón de que me he llevado el portátil y los clips de vídeo capturados del corto y no he podido resistirme a montar, montar y montar. Así que de retiro y relax nada. Quizá algun día pueda tomarme vacaciones de mí mismo.
Bueno, últimas noticias del canaloverso. Siguiendo con el tema del corto, Terror_virus pasa a titularse "La Máquina del Miedo". Las razones son demasiado complejas para que vuestros diminutos cerebros de bípedos puedan comprenderlas, pero baste decir que alguien me dijo "ah, 'terror_virus', ¿tiene algo que ver con 'necrovirus'?". La mente canálica se puso en marcha otra vez y me obligó a retitularlo. Lo siento, soy así.
En otro orden de cosas, decir que "Sturmsoldat" está siendo sorprendentemente exitoso, teniendo en cuenta que era un corto de realización estilo "valetudo" (o sea, a trancas y barrancas one more time). El webmaster de www.ciencia-ficción.com se ha puesto en contacto con éste, vuestro humilde escritor y director, para comunicarle su interés en incluírlo en su web junto con otros tantos cortos de todo el mundo (y si no recuerdo mal, estaré en el mismo apartado que "silent city", ¡toma ya!). Podéis leer lo que opina Jorge Núñez, también director y músico, de Sturmsoldat en su sin par fotolog.
Basta ya de lamer mi propio culo. Provoca halitosis, desgaste de las papilas gustativas y un ligero dolorcillo en el cuello. Cambiando radicalmente de tercio, al fin he conseguido ver tres de las... uh, muchas, películas que tenía pendientes para convertirme en un cinéfago moderno con todas las de la ley: "Cloverfield", "30 días de noche" y "The Dark Knight". Y, sorprendentemente, tengo que ponerlas bien a las tres. ¡A las tres! ¿Ha perdido Canales su buen juicio, os preguntáis?, quizá...
Channels recommends Cloverfield: veamos, a pesar de que los protagonistas son "un grupo de jóvenes", tengo que levantar ambos pulgares por la iniciativa de mr. Abrams (productor y demiurgo del asunto), mr. Reeves (director) y mr. Goddard (guionista) de coger una historia típica (monstruo gigante arrasa tu ciudad y los marines no pueden detenerlo, oh, calamidad, oh, infortunio, mátame antes, mi señor) darle la vuelta y convertirlo en una historia de personajes, que da mal rollo más veces de las que nos gustaría admitir (y yo nunca, repito, nunca había sentido mal rollo con una peli de Godzilla, antes al contrario) y que hace que te sientas mal cada vez que alguno de los personajes palma de forma bastante espantosa, ¡y son "un grupo de jóvenes"! Mención especial para el puto quebradero de cabeza inmenso que ha debido ser movilizar todo Manhattan para rodarlo luego en camcorder.
Otra cosa que mola de la película es Marlena, una chica rara y un poco borde que pasa, no muy diplomáticamente, del tipo de la cámara (o sea, nosotros). Qué le voy a hacer, cada vez que una chica me hace eso, me enamoro.
Channels recommends 30 days of night: Si recordáis aquel post lejano en una galaxia muy lejana, yo básicamente me cagué en la novela gráfica de Steve Niles y Ben Templesmith. Pues... lo siento, Stevie, lo siento, Ben. David Slade (director) y Stuart Beattie (guionista) son mejores que vosotros dos en todo.
El mérito lo atribuyo principalmente a mr. Beattie, que ha sabido coger la historia original de Niles, quitarle todo lo malo de la trama original y añadirle elementos nuevos que potencian el suspense y el horror crudo de estar atrapado en un puto pueblucho de montaña a merced de un ejército de depredadores con forma de emo. Entre las cosas que ha extirpado de la historia, cual puñado de células cancerígenas, están los vampiros graciosos y parlanchines que montan quedadas por internet y los reyes vampiro que, además de tener que desplazarse en helicóptero, no tienen ni media hostia y pierden cuando se enfrentan a un vampiro neonato en combate singular. Gracias a Dagon.

Slade, por su parte, ha hecho un trabajo brutal retratando a los vampiros (si es que lo son, porque en ningún momento de la película les llaman así) más salvajes e implacables vistos desde "Abierto hasta el Amanecer". Son rápidos, ágiles y arrancan cabezas. Además, tienen cara como de roedor o algo así, y Slade contrató a un coreógrafo de artes marciales para que les enseñase a los actores cómo atacaría en la realidad un vampiro a su presa humana. 'Nuff said.
Channels recommends The Dark Knight: tengo que discrepar con mr. Borja Crespo, guionista y director y responsable de infraser.com. "The Dark Knight" está muy bien. No sólo porque Heath Ledger ha logrado el mejor Joker audiovisual de toda la historia (esto ya estará dicho como cien mil trillones de veces en cien mil trillones de blogs), sino porque, por primera vez en una película de superhéroes, alguien aprovecha para intentar meterse en temas espinosos como la pena de muerte (la escena de los dos barcos es magistral, retrata a la perfección la mentalidad asustada y egoísta de los que piden la pena de muerte a gritos, qué coño), el derecho de un único individuo a ponerse por encima de los demás y decidir qué es la justicia (la primera aparición de Batman y sus "cosplayeros") o la necesidad básica de la gente de creer en algo positivo cuando todo lo que te rodea es mierda (Harvey Dent, qué gran tipo).
Vale que Gotham parece cualquier metrópolis de cualquier estado norteamericano y no tiene ningún signo distintivo, y que todo peca de ser excesivamente realista (cuando todos sabemos que, en un mundo 100% real, alguien con un trauma como el de Bruce Wayne no se disfrazaría de rata gigante, sino que acudiría a terapia un par de veces por semana y se pondría ciego a Prozac), pero todo eso son signos distintivos de Christopher Nolan, amigos, ya se veían en la primera peli. Creo que se le pueden perdonar si pensamos en el guión perfectamente trazado de Jonathan "escribí 'Memento' con 25 años" Nolan, que incluye un atraco a un banco al principio mismo del metraje que produciría una poderosa erección en el mismo Michael Mann, o ese Joker que no para de recordarme a mi adorado John Ryder (Rutger) de "Carretera al Infierno": sin DNI, sin huellas dactilares, sin pasado ni origen. Sólo un montón de cuchillos y un sentido del humor enfermizo.
Y si usted puede leer esto, no necesita gafas.
Bueno, se nos va acabando el veranito. Yo he vuelto hace poco de una semana de retiro y relax en Alicante, la cual, por supuesto, ha acabado convirtiéndose en una locura por la sencilla razón de que me he llevado el portátil y los clips de vídeo capturados del corto y no he podido resistirme a montar, montar y montar. Así que de retiro y relax nada. Quizá algun día pueda tomarme vacaciones de mí mismo.
Bueno, últimas noticias del canaloverso. Siguiendo con el tema del corto, Terror_virus pasa a titularse "La Máquina del Miedo". Las razones son demasiado complejas para que vuestros diminutos cerebros de bípedos puedan comprenderlas, pero baste decir que alguien me dijo "ah, 'terror_virus', ¿tiene algo que ver con 'necrovirus'?". La mente canálica se puso en marcha otra vez y me obligó a retitularlo. Lo siento, soy así.
En otro orden de cosas, decir que "Sturmsoldat" está siendo sorprendentemente exitoso, teniendo en cuenta que era un corto de realización estilo "valetudo" (o sea, a trancas y barrancas one more time). El webmaster de www.ciencia-ficción.com se ha puesto en contacto con éste, vuestro humilde escritor y director, para comunicarle su interés en incluírlo en su web junto con otros tantos cortos de todo el mundo (y si no recuerdo mal, estaré en el mismo apartado que "silent city", ¡toma ya!). Podéis leer lo que opina Jorge Núñez, también director y músico, de Sturmsoldat en su sin par fotolog.
Basta ya de lamer mi propio culo. Provoca halitosis, desgaste de las papilas gustativas y un ligero dolorcillo en el cuello. Cambiando radicalmente de tercio, al fin he conseguido ver tres de las... uh, muchas, películas que tenía pendientes para convertirme en un cinéfago moderno con todas las de la ley: "Cloverfield", "30 días de noche" y "The Dark Knight". Y, sorprendentemente, tengo que ponerlas bien a las tres. ¡A las tres! ¿Ha perdido Canales su buen juicio, os preguntáis?, quizá...
Channels recommends Cloverfield: veamos, a pesar de que los protagonistas son "un grupo de jóvenes", tengo que levantar ambos pulgares por la iniciativa de mr. Abrams (productor y demiurgo del asunto), mr. Reeves (director) y mr. Goddard (guionista) de coger una historia típica (monstruo gigante arrasa tu ciudad y los marines no pueden detenerlo, oh, calamidad, oh, infortunio, mátame antes, mi señor) darle la vuelta y convertirlo en una historia de personajes, que da mal rollo más veces de las que nos gustaría admitir (y yo nunca, repito, nunca había sentido mal rollo con una peli de Godzilla, antes al contrario) y que hace que te sientas mal cada vez que alguno de los personajes palma de forma bastante espantosa, ¡y son "un grupo de jóvenes"! Mención especial para el puto quebradero de cabeza inmenso que ha debido ser movilizar todo Manhattan para rodarlo luego en camcorder.
Otra cosa que mola de la película es Marlena, una chica rara y un poco borde que pasa, no muy diplomáticamente, del tipo de la cámara (o sea, nosotros). Qué le voy a hacer, cada vez que una chica me hace eso, me enamoro.Channels recommends 30 days of night: Si recordáis aquel post lejano en una galaxia muy lejana, yo básicamente me cagué en la novela gráfica de Steve Niles y Ben Templesmith. Pues... lo siento, Stevie, lo siento, Ben. David Slade (director) y Stuart Beattie (guionista) son mejores que vosotros dos en todo.
El mérito lo atribuyo principalmente a mr. Beattie, que ha sabido coger la historia original de Niles, quitarle todo lo malo de la trama original y añadirle elementos nuevos que potencian el suspense y el horror crudo de estar atrapado en un puto pueblucho de montaña a merced de un ejército de depredadores con forma de emo. Entre las cosas que ha extirpado de la historia, cual puñado de células cancerígenas, están los vampiros graciosos y parlanchines que montan quedadas por internet y los reyes vampiro que, además de tener que desplazarse en helicóptero, no tienen ni media hostia y pierden cuando se enfrentan a un vampiro neonato en combate singular. Gracias a Dagon.

Una de las razones por las que
este personaje mola más en la peli
que en el cómic, es porque en el
cómic no es más que un jodido garabato
con un manchurrón rojo encima.
este personaje mola más en la peli
que en el cómic, es porque en el
cómic no es más que un jodido garabato
con un manchurrón rojo encima.
Slade, por su parte, ha hecho un trabajo brutal retratando a los vampiros (si es que lo son, porque en ningún momento de la película les llaman así) más salvajes e implacables vistos desde "Abierto hasta el Amanecer". Son rápidos, ágiles y arrancan cabezas. Además, tienen cara como de roedor o algo así, y Slade contrató a un coreógrafo de artes marciales para que les enseñase a los actores cómo atacaría en la realidad un vampiro a su presa humana. 'Nuff said.
Channels recommends The Dark Knight: tengo que discrepar con mr. Borja Crespo, guionista y director y responsable de infraser.com. "The Dark Knight" está muy bien. No sólo porque Heath Ledger ha logrado el mejor Joker audiovisual de toda la historia (esto ya estará dicho como cien mil trillones de veces en cien mil trillones de blogs), sino porque, por primera vez en una película de superhéroes, alguien aprovecha para intentar meterse en temas espinosos como la pena de muerte (la escena de los dos barcos es magistral, retrata a la perfección la mentalidad asustada y egoísta de los que piden la pena de muerte a gritos, qué coño), el derecho de un único individuo a ponerse por encima de los demás y decidir qué es la justicia (la primera aparición de Batman y sus "cosplayeros") o la necesidad básica de la gente de creer en algo positivo cuando todo lo que te rodea es mierda (Harvey Dent, qué gran tipo).
Vale que Gotham parece cualquier metrópolis de cualquier estado norteamericano y no tiene ningún signo distintivo, y que todo peca de ser excesivamente realista (cuando todos sabemos que, en un mundo 100% real, alguien con un trauma como el de Bruce Wayne no se disfrazaría de rata gigante, sino que acudiría a terapia un par de veces por semana y se pondría ciego a Prozac), pero todo eso son signos distintivos de Christopher Nolan, amigos, ya se veían en la primera peli. Creo que se le pueden perdonar si pensamos en el guión perfectamente trazado de Jonathan "escribí 'Memento' con 25 años" Nolan, que incluye un atraco a un banco al principio mismo del metraje que produciría una poderosa erección en el mismo Michael Mann, o ese Joker que no para de recordarme a mi adorado John Ryder (Rutger) de "Carretera al Infierno": sin DNI, sin huellas dactilares, sin pasado ni origen. Sólo un montón de cuchillos y un sentido del humor enfermizo.
Y si usted puede leer esto, no necesita gafas.
Etiquetas:
sturmsoldat terror-virus pelis que molan
Thursday, August 21, 2008
STURMSOLDAT und MÁS COSILLAS
Hala, ya estoy de vuelta, dejad de quejaros, sí, por fin voy a actualizar el blog. Para que veáis que la espera ha merecido la pena, os traigo dos vídeos. Uno es ni más ni menos que Sturmsoldat, versión recortada y comprimida para el Tubo.
Y el segundo, pues qué coño, es para presumir (o para todos aquellos aficionados al boxeo que me estén leyendo, como cierto muchachete perturbado de Las Rozas). Se trata nada menos que de mi señor padre, Canales sr., y yo, entrenando en el mundialmente famoso Gleason's Gym de Brooklyn, hogar de campeones como Ali Oubaali, Dimitryi Salitas o Jake LaMotta. Reverenciadme:
Sí, también es obra mía.
Hala, ya estoy de vuelta, dejad de quejaros, sí, por fin voy a actualizar el blog. Para que veáis que la espera ha merecido la pena, os traigo dos vídeos. Uno es ni más ni menos que Sturmsoldat, versión recortada y comprimida para el Tubo.
Y el segundo, pues qué coño, es para presumir (o para todos aquellos aficionados al boxeo que me estén leyendo, como cierto muchachete perturbado de Las Rozas). Se trata nada menos que de mi señor padre, Canales sr., y yo, entrenando en el mundialmente famoso Gleason's Gym de Brooklyn, hogar de campeones como Ali Oubaali, Dimitryi Salitas o Jake LaMotta. Reverenciadme:
Sí, también es obra mía.
Etiquetas:
sturmsoldat boxeo nueva york que guay
Subscribe to:
Posts (Atom)




